Error tras error: exigir receta médica para comprar anticonceptivos

Primero fueron las fallas en anticonceptivos que dejaron a decenas de mujeres embarazadas, ahora una serie de denuncias por no permitir la compra de pastillas sin receta. Todo eso en menos de un año de diferencia. ¿Qué está pasando con nuestros derechos sexuales y reproductivos?

“Por disposición del ISP se está exigiendo presentar receta médica a todos los medicamentos con condición de receta simple, esto incluye a todos los anticonceptivos, con excepción de la píldora de emergencia”, respondió Farmacias Cruz Verde ante un reclamo presentado por una usuaria vía Facebook. Inmediatamente se viralizó y causó la indignación de millones de mujeres que no entendían la “nueva” normativa.

Denuncias que este lunes se reportaron en masa, debido a la prohibición de comprar píldoras sin prescripción por internet y de manera presencial. Es así como inició una histeria colectiva donde hasta la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Mónica Zalaquett, aseguró que estaban trabajando para revertir la medida, puesto que “se vulnera aún más a miles de mujeres que ya enfrentan situaciones complejas por esta pandemia”.

La ministra pronunció su preocupación mediante su cuenta de Twitter. Fotografía de Agencia Uno.

Un obstáculo más que se agrega a la lista de cientos de casos donde se infringe la facultad de una sexualidad libre. Situación que se viene repitiendo a lo largo de la historia de nuestro país, donde -en la mayoría de las veces- delegan la responsabilidad a las mujeres, quienes siempre se llevan la peor parte.

¿Cuál fue el problema?

Existe una norma de carácter general dictada por el Ministerio de la Salud -hace casi un año- que busca regular la venta electrónica de medicamentos con el fin de hacerlos más accesibles. “En caso de aquellos anticonceptivos cuya condición de venta sea receta simple, el expendio se hará con previa comunicación de receta al establecimiento (…) esto no se aplicó mucho hasta ahora que estamos en un contexto muy particular, ese es el problema”, afirmó María José Navarro, abogada egresada de la Universidad de Chile.

Según ella, la aplicación de esta orden generó una discriminación arbitraria hacia las mujeres, ya que no todas pueden acceder de manera expedita a una consulta en la actualidad.

“Un caos total”

Ese día inició diferente. Alejandra Muñoz, matrona de la Universidad Autónoma de Chile, despertó más temprano que de costumbre y al no poder conciliar el sueño, tomó su teléfono y entró a sus redes sociales. Todo iba normal hasta que vio las demandas colectivas y cayó en cuenta de la gravísima situación. “Estamos en estado de catástrofe, no pueden solicitar recetas ahora. Para ello las mujeres tendrán que pagar una consulta, lo cual elevará los costos monetarios solo para que les prescriban un anticonceptivo”, afirmó.

“Entiendo que sean medidas para evitar la automedicación, pero siento que poner trabas en la salud sexual y reproductiva es alarmante”, sostuvo Alejandra. Un hecho que la indignó como profesional del área, ya que nunca imaginó que ocurriría algo así en medio del peak de contagios por coronavirus.

Varias matronas y ginecólogas hicieron una red de apoyo para enviar recetas por internet a las que más lo necesitaban. Foto extraída de All Connect.

Historia similar es la de Rocío Klenner, también matrona, quien tomó sus redes sociales para prestar ayuda a las mujeres que necesitaban comprar las píldoras con urgencia. “Fue un caos total, sobre todo al principio. Tuve suerte de estar con teletrabajo y disponer de mi tiempo, porque pude hacer un promedio de 150 recetas”, comentó la egresada de la Universidad de La Frontera. Según su testimonio, estuvo durante horas respondiendo mensajes donde reconoció una falta de criterio por parte de las autoridades al generar una histeria colectiva.

Respuesta final

“Hay que reconocer que la costumbre superó a la normativa, pero no es el momento de poner dificultades considerando la situación de la pandemia”, anunció Heriberto García, director del ISP, quien al día siguiente de lo ocurrido autorizó la venta de los anticonceptivos sin receta médica. Una regulación que seguirá vigente y sin trabas, pero con supervisión farmacéutica según sea necesario.

Algo que, según Paula Fernández, directora del Colegio de Químicos y Farmacéuticos de la Región de Valparaíso, es crucial que solo se mantenga durante la pandemia, ya que “es importante que las mujeres vayan a sus controles y chequeos anuales para tener la receta actualizada (…) los cuerpos pueden sufrir contraindicaciones si no hay un buen uso de las píldoras, por eso es tan importante tener el papel que acredite que todo está en orden”.

La automedicación es la primera causa de intoxicaciones en nuestro país, por eso es importante no descuidarse. Fotografía de Getty Images.

Es cierto que las mujeres tienen la responsabilidad de cumplir con sus revisiones médicas, no obstante, el escenario actual está hecho un desastre. El Gobierno no ha sabido llevar la pandemia como corresponde, puesto que cada vez que anuncian nuevas medidas de “seguridad”, deben revertirlas por la falta de criterio que suelen tener. Se acrecienta aún más la crisis de confianza, por lo que es necesario que se le tome seriedad al asunto para que situaciones como estas no se vuelvan a repetir.

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