Testeo animal: aún falta salvar a muchos como Ralph

Una campaña global de concientización contra la práctica violenta del testeo animal en la industria cosmética y de limpieza se hizo viral a través de las redes sociales. Se trató de un cortometraje que tiene por protagonista a un conejo llamado Ralph, que visibiliza la crueldad animal. Un clip que trae nuevamente a la palestra una temática que muchos condenan y en la que aún falta mucho por avanzar.

«Conoce a Ralph, el nuevo conejito portavoz de la campaña mundial para prohibir las pruebas en animales para los cosméticos». Así presenta la Humane Society International el poderoso videoclip que busca levantar conciencia sobre la crueldad contra los animales en la industria.

Esta campaña centra sus esfuerzos en 16 países, entre los que se incluyen Brasil, Canadá, Chile, México, Sudáfrica y 10 naciones del sudeste asiático. En Latinoamérica preocupa especialmente lo que ocurre en México, ya que no está prohibida la experimentación en animales ni tampoco regulada. De acuerdo con estimaciones de la organización Animal Heroes, unos cinco millones de animales sufren este tipo de maltratos anualmente en el país.

Así, aunque el testeo animal se encuentra prohibido en varios países, la práctica sigue siendo legal en la mayor parte del mundo, incluido Chile, e incluso su desregulación le está permitiendo regresar a muchas regiones, sometiendo a una gran cantidad de animales al sufrimiento y muerte innecesaria.

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El testeo animal en Chile

En diciembre del año pasado, Chile ingresó un proyecto de ley al Congreso, para ser discutido en la Comisión de Saludo de la Cámara de Diputados, en una búsqueda para que el país se una a los más de 40 países en el mundo que ya prohíben el testeo animal.

Como explicó Nicole Valdevenito, directora de comunicaciones de la ONG Te Protejo, a El Mostrador “lo que busca este proyecto es prohibir las pruebas en animales para la industria cosmética en Chile. Es decir que aquellas pruebas para comprobar la seguridad o el nivel de toxicología de un producto en el uso humano, no podrá ser presentando en animales sino en datos de pruebas alternativas”. Además, este hecho permite poner en el debate público el derecho de los animales y que el país se adecúe a los avances internacionales que se están llevando a cabo en la materia.

Sin embargo, hasta el día de hoy, el proyecto de ley no ha llegado a ningún puerto. Así como tantos otros, este se encuentra a la espera de su tramitación en el Congreso.

De esta forma, la Ley 20.380 sobre Protección de los Animales -en su Título 4- es la que se mantiene vigente en la actualidad y establece regulaciones a las pruebas de animales con fines educativos. No obstante, no existe ninguna mención al testeo en instituciones privadas o empresas.

Aún falta mucho por hacer

Cruelty Free International asegura que el 80% de sitios en el mundo aún permite el testeo en animales. En la actualidad, las pruebas están siendo reemplazadas por métodos que logran prescindir de estos y son más rápidos, baratos y fiables. Además, se les permite a las empresas utilizar ingredientes que están comprobados como seguros.

Sin embargo, la industria cosmética tan solo en América Latina genera al año más de $63,200 millones, según indica la revista Forbes. Esto demuestra, una vez más, la clara pugna entre los intereses económicos y la apelación a la ética.

La situación es clara. Hoy en día la crueldad animal ha prevalecido y los intereses humanos siguen siendo el móvil por el cual muchos gobiernos siguen permitiendo esta práctica, aún cuando no se justifica. Pese a los esfuerzos, aún queda mucho por hacer.

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