La mala decisión de realizar la Copa América en Brasil

Tras tener que descartar a Colombia y Argentina como anfitriones, la Conmebol designó a Brasil como sede oficial para el campeonato más importante del fútbol sudamericano.

El deporte, al igual que todos los sectores, ha sufrido transformaciones y la normalidad de su realización depende de las condiciones sanitarias. Una de las competiciones más importantes, en especial para nuestra selección chilena, es la Copa América. Su versión de 2021 parecía ser factible en Colombia, hasta que las protestas sociales azotaron al país y la situación política imposibilita ocupar dicho territorio como sede.

La segunda opción era Argentina, pero la crisis sanitaria llevó al país trasandino al confinamiento completo. La decisión de optar por Brasil como alternativa definitiva sorprende bastante, considerando el pésimo manejo de la pandemia por parte del gobierno de Jair Bolsonaro. Sin embargo, las distintas federaciones del fútbol consideran que el país pasa por un “momento de estabilidad”.

La actualidad es contradictoria con la determinación de la Conmebol, ya que los brasileños registran preocupantes sumas de contagios y muertes por COVID-19, además de un claro retraso en el proceso de vacunación. Por si fuera poco, el sábado pasado se realizaron manifestaciones en contra de las gestiones del presidente Bolsonaro. Aunque existen condiciones de infraestructura, hay riesgos de que el campeonato sea una oportunidad para empeorar la situación sanitaria y/o sociopolítica.

La Copa América comienza el 11 de junio y finaliza el 10 de julio. Fotografía por Douglas Magno

Por más pasión que se puede llegar a sentir por el fútbol, es innegable que el continente atraviesa un panorama de crisis, en el que pocos países pueden alojar un torneo internacional de estas dimensiones. Además del factor pandemia, las condiciones de infraestructura en los estadios y recintos deportivos debe ser óptimo para una Copa América. En mi opinión, creo que aplazar el certamen sería una sabia decisión, aunque se entiende que esto puede afectar en el calendario de las ligas locales de cada país, además de influir en las plantillas de los seleccionados que juegan alrededor de todo el mundo.

             Al parecer las circunstancias seguirán siendo adversas y las hinchadas tendrán que seguir viendo el fútbol desde sus casas. El deporte mundial no puede ir en contra de la medicina, que combate a diario para reducir la mortalidad del virus. Las decisiones de la Conmebol son cuestionables y dignas de análisis, por lo que espero que establecer a Brasil como sede oficial no desate problemas o brotes de contagios.

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