Productoras audiovisuales siguen capturando realidad en tiempos pandémicos

Entre luces y cámaras, los realizadores audiovisuales registran imágenes para cortometrajes, videos musicales y otro tipo de producciones. La “nueva normalidad” ha traído cambios en sus procesos y protocolos para desempeñar la función de comunicar.

El cine, la fotografía y distintas disciplinas filmográficas son parte de la cotidianidad y la cultura mundial. El consumo de películas, series, videoclips y documentales es común desde antes de la pandemia del COVID-19, acompañando momentos de ocio, entretención o enriquecimiento cultural. La aparición de una emergencia sanitaria suspendió la realización de rodajes y obligó al confinamiento total para toda la población. Si bien la creatividad no se detiene, la imposibilidad de reunir personas puede ser un factor determinante para la cancelación o aplazamiento de proyectos que se viene gestando desde hace mucho tiempo.

La importancia de la presencialidad

                Es evidente que las cuarentenas dificultan las reuniones de trabajo, la limitación de aforos obliga a realizar conferencias virtuales por plataformas como Zoom o Teams. Freddy Rojas es un director chileno que se encuentra estudiando en Argentina y, tras lanzar un exitoso cortometraje previo a la pandemia (ganador en Festival Internacional de Cine de Lebu) se ha visto dificultado por la situación actual. El cineasta cuenta que “la presencialidad es esencial para los trabajos filmográficos, principalmente por el proceso de audición de personajes. Es complicado hacer un casting por Zoom y dirigir a los actores por lo que expresan mediante una pantalla”.

                Las distancias y el formato online retrasan los rodajes durante meses según la situación sanitaria de cada territorio. Con respecto a esto, Franco Rivano (realizador y director de videos musicales) señala que “según el tipo de proyecto se analiza si es realizable en Fase 2 o Fase 3, por lo mismo hemos preferido trabajar con grupos pequeños en cada rodaje”. Por otro lado, Freddy Rojas ha tenido mayor imposibilidad de filmar en tiempos de pandemia. “Desde el año pasado no hemos podido grabar ningún proyecto y estamos esperando que se permitan las reuniones entre más personas para desarrollar un cortometraje”, agrega el director chileno.

                A pesar de las restricciones de la nueva normalidad, también se obtienen conclusiones positivas del proceso. Con respecto a esto, Freddy enfatiza en que “hemos tenido más tiempo para nuevas ideas, crear guiones, pensar en las propuestas de sonido y darle más vueltas a la parte creativa de realizar un proyecto audiovisual”. Sumando a esta idea, Franco añade que “algunos colegas han sacado provecho de la situación e incluso ahora tienen más trabajo. Sin embargo, a la mayoría nos ha afectado nivel económico y social”.

Realizadores audiovisuales invierten en equipos para trabajar en proyectos. Fotografía por Iván Alejandro.

Llevar una productora de manera independiente

                Como en todo rubro, subsistir en la independencia es difícil y más en los tiempos que corren. A pesar de aquello, los realizadores audiovisuales se las rebuscan para seguir trabajando. Mateo Pávez también es filmmaker de videoclips, quien trabaja con artistas musicales. Para Mateo, “los que somos independientes y no necesitamos de tanto equipamiento hemos podido seguir trabajando y algunos tenemos más proyectos que antes, ya que en la música están saliendo cada vez más artistas buscando audiovisuales para realizar sus videos”. Franco también comparte este pensamiento de expansión respecto a lo artístico, diciendo que “como los cantantes ya no tienen conciertos, están invirtiendo en buena producción audiovisual para seguir proyectando su arte”.

                 Freddy Rojas también cree que se pueden seguir desarrollando proyectos, con o sin pandemia, de manera autónoma. “En mi caso, tenemos en carpeta realizar un documental con un cámara y un sonidista. Con poco muchas veces se puede hacer algo grande”, mencionó el cineasta. Además, agregó que “hay que buscar la forma de concretar los proyectos de igual forma, lo mismo les ha pasado a otras disciplinas culturales como la música o la escritura que han logrado salir adelante”.

                Con respecto a los protocolos que hay que seguir para llevar a cabo un rodaje, Mateo Pávez cuenta que “nadie nos ha enseñado cómo hacer un video en estas condiciones, por lo que lo hacemos a nuestro criterio y con nuestra responsabilidad, sabiendo los riesgos que conlleva algo presencial. Para las productoras pequeñas es más sencillo, pero las productoras grandes cuentan con mucha gente y puede haber mayor problema”. Con respecto al tema sanitario, Franco comparte su experiencia y dice que “se toman los cuidados para que no ocurra ningún contagio, en ocasiones hemos tenido que suspender grabaciones por contactos estrechos de parte de un participante del video”.

La música es un fiel complemento de lo audiovisual. Fotografía por Mateo Pávez.

                El relato de los trabajadores de la industria audiovisual son un reflejo del descuido que se tiene hacia algunos sectores productivos, principalmente los relacionados a la cultura. Sin duda, a través del lente de la cámara se pueden registrar momentos únicos y los comunicadores son los responsables de mostrarlos ante los ojos del mundo.

Top