Biobío retoma operaciones médicas pospuestas por la pandemia

Las listas del sistema público de salud, el estallido social y la llegada de la pandemia fueron los motivos que atribuyó el Ministerio de Salud a la postergación de cirugías desde finales de 2019 hasta mediados de 2021.

Durante el año 2020, debido a la crisis sanitaria a causa del virus SARS-CoV-2, el sistema de salud pública se vio obligado a redistribuir sus recursos materiales y humanos para evitar que los decesos alcanzaran cifras todavía mayores. Se realizó la reconversión de camillas para poder usarse como camas UCI y la adecuación de espacios al interior de los recintos hospitalarios con la finalidad de dar una respuesta a la demanda de casos. Se procedió al cierre de los pabellones electivos, lo que se tradujo en una postergación de las atenciones quirúrgicas.

Más de 35 000 personas de la Región del Biobío son las que integran las listas de espera para cirugía, sin embargo gracias a la baja de contagios y a la menor demanda de camas críticas, hoy el sistema cuenta con 42 UCI y 56 UTI disponibles para atender intervenciones pendientes.

Según el cirujano infantil Rodrigo Cáceres, esta situación puede explicarse debido a que: “Por la pandemia se prioriza la utilización de camas hospitalarias en cubrir la necesidad de la población en relación a la infección por coronavirus. El año pasado solo se realizaron cirugías de emergencia y urgencias biomédicas que no se podían posponer por el contexto. Dado ese escenario, el mal menor es la lista de espera de cirugías electivas, aunque hay que resolver eso con prontitud pero al ritmo que el panorama epidemiológico permita”, afirma.

Según el coordinador de Redes Asistenciales del Biobío hay personas en camas básicas esperando ser operados. Foto: Agencia Sinc.

Las cirugías pendientes en el Biobío

A nivel regional hay 34 764 cirugías del tipo electivas, es decir, las que se encuentran pendientes y se pueden programar confirmó el coordinador de Redes Asistenciales de la Macrozona, Carlos Vera, a Diario Concepción. Además indicó que a dichas intervenciones se deben agregar otras 2 084 correspondientes al sistema de Garantías Explícitas en Salud.

Artrosis de cadera, cáncer cérvico uterino y de otros tipos, así como cirugías de escoliosis, hernia del núcleo pulposo, hipoacusia, válvula cardíaca y tumores primarios son parte de las cirugías GES pendientes en la región.

El área dental fue una de las que más retraso tuvo en la atención ya que antes en el pabellón podían haber cuatro sillones y un técnico odontológico podía colaborar con dos pacientes, ahora con la pandemia solo se permite tener dos sillones y la labor del técnico se limita a un usuario lo que reduce las posibilidades de ser atendido. Josefa San Martín fue una de las personas que debió posponer una cirugía dental: “Necesitaba hacerme una extracción y me la pospusieron cuatro veces por falta de un recinto donde realizarla, lo que al final igual trajo algunas consecuencias para otros dientes. Por suerte todo eso ya fue solucionado el mes pasado”, comenta.

La pandemia sigue presente

El panorama sanitario actual es auspicioso para la región, sin embargo, para avanzar con las cirugías pendientes es necesario que los contagios, y sobre todo las hospitalizaciones, se mantengan en cifras bajas ya que un alza en casos significa volver a posponer las intervenciones médicas.

Seguir posponiendo operaciones afecta directamente a la calidad de vida de quienes necesitan de estas atenciones médicas, por lo que una baja en los contagios por COVID-19 y un aumento en la disponibilidad de camas y pabellones en hospitales solo es un llamado a la población a seguir manteniendo las medidas de cuidado sanitario.

Planificación futura

El desafío para el sistema de salud es avanzar lo máximo posible en la regularización de cirugías, aprovechando la tendencia sostenida a la baja de contagios en el Biobío y la disponibilidad de camas para poder realizar los procedimientos quirúrgicos.

Esta descongestión del sistema no solo servirá para recuperar pabellones de pre y post operatorios y aumentar la disponibilidad de insumos, sino que servirá para poder dar descanso a los trabajadores de la salud como lo indica el doctor Omar Zambrano, jefe del servicio de cirugía del Hospital Higueras de Talcahuano: “Con la pandemia se han tenido que realizar grandes esfuerzos humanos tanto físicos como mentales. Se ha tenido que contratar más personal, hacer turnos extra y redistribuir personal. El plan nuestro es utilizar al máximo la capacidad aumentando incluso los horarios de pabellón para poder responder a esta demanda acumulada que se ha ido generando”, asegura.

El llamado por parte de las autoridades sanitarias a los pacientes con enfermedades crónicas es a retomar sus controles médicos ya que afirman tener todos los protocolos necesarios para una atención segura en los recintos de salud pública.

El hospital de Los Ángeles en la Región del Biobío abrió tres pabellones para actividad electiva postergada. Foto: La Tribuna.

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