El retorno de la vida nocturna

Durante la pandemia la vida cotidiana se vio severamente afectada. Desde el primer contagio en Chile ocurrido el tres de marzo del 2020, todo el mundo debió adecuarse a un nuevo contexto, en donde el uso de mascarillas y evitar el contacto con gente externa al núcleo familiar, se volvió la nueva realidad en el país.

Los cambios no tan solo han sido sociales ni sanitarios, la economía sufrió un vuelco abrupto con la pandemia. Este problema se viene arrastrando desde el estallido social, en donde cientos de locales en distintos puntos del país, tuvieron que cerrar sus puertas o adaptarse a las condiciones actuales.

Inicio de la pandemia

El primer contagio ocurrido los el tres de marzo, activó fuertemente las alarmas en el Ministerio de Salud, el cual tuvo que tomar medidas inmediatas para manejar esta nueva pandemia. Es por eso que el Estado de Excepción comenzó a ser vigente desde el 18 de marzo del 2020 y es donde nuevamente el comercio nocturno, volvió a ser un afectado directo. Hace un año, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios Nocturnos (Anetur), Fernando Bórquez, afirmaba a Emol que “el 87% de nuestros asociados dice no poder sobrevivir tres meses a una situación como esta”.

Muchos locatarios se vieron afectados, y conversación con Felipe Escalona, dueño del restobar La Cleta en Graneros comenta “nosotros tuvimos que cerrar la tercera semana de marzo, teniendo recién la posibilidad de volver abrir en abril del 2021. Nos vimos afectados directamente con los ingresos y disminuidos en un 90%, porque lo que más vendíamos era alcohol”. Y agrega que “en cuanto a las presentaciones música, teatro y talleres que teníamos, se redujeron claramente en un 100% y lamentablemente también tocó disminuir el personal”.

Fotografía: Pixabay. Gente bailando en la pista de una fiesta.

Adaptaciones necesarias

Producto de la pandemia, cientos de locales tuvieron dos opciones: cerrar sus puertas o reinventarse, y muchos escogieron la segunda opción. Muchos tuvieron que ocupar el ingenio y comenzar con el famoso delivery, el cual muchos agradecieron.

Debieron adecuarse a las estrictas medidas sanitarias, teniendo que implementar alcohol gel y máquinas para tomar temperaturas, pero no fue mayor impedimento. Queriendo buscar opciones distintas y para salir de la rutina, los clientes empezaron a reactivar esta nueva forma de reparto.

 Uno de los que decidió probar esta modalidad, fue el restobar Deluxe en Los Ángeles “nosotros decidimos tantear el terreno. Probamos al principio con pocas opciones de menú y además agregamos algunas preparaciones de bebidas alcohólicas y tuvimos un éxito en la primera semana”. Brissa Riquelme administradora del local agregó “tuvimos que buscar repartidores y además le dimos la opción a algunos jóvenes que ya estaban con nosotros antes de la pandemia, de volver a ganar dinero, así que el delivery ayudó a reactivar nuestro local”.

Fotografía: Pixabay. Jóvenes disfrutando la vida nocturna.

Regreso de las fiestas

Desde el momento que los contagios disminuyeron en el país y tras el fin del Estado de Excepción ocurrido en septiembre del año pasado, el comercio nocturno revivió sus esperanzas de poder comenzar nuevamente su funcionamiento.

Producto de las modificaciones implementadas en el plan Paso a Paso durante el mandato del ex presidente Sebastián Piñera, a inicios de agosto del año pasado se inició la reapertura de algunas discos entre la región de O’Higgins y Magallanes, la cual fue un éxito total.

Con aforos reducidos y Pase de Movilidad en mano, cientos de jóvenes en distintos puntos del país pudieron retornar a la pista de baile en la llamada “nueva normalidad”. Mario Godoy, guardia de Bar Eley comenta “cuando las medidas se flexibilizaron hubo un aumento inmediato de gente. Se notó demasiado que habíamos cambiado de fase, ya que se llenó desde el primer día que reabrimos”.

En tanto a la actitud que se notó tras el retorno, Mario agrega “hay persona que sí les daba miedo ir y otras que no. Tuvimos personas porfiadas para acatar las medidas, pero por lo general se les advertía y hacían caso, así que no generaban mayor problema”.

Volver a salir, aunque ciertas medidas continuaran, para muchos fue un alivio. Poder volver a juntarse con amigos y familia, ir a comer, bailar o beber algo después de tanto tiempo, sirvió para que la gente se relajara y pudiera distraerse de la rutina en la cual ya estaba inserta producto del confinamiento.

Pero no todos mostraban igual de felices por el retorno de la vida nocturna, ya que los ruidos molestos, jóvenes gritando y la música fuerte son una combinación que muchos no extrañaron, y esto fue lo que pasó a la señora Rosa Leiva, vecina de la discotec Bohemios en Los Ángeles “durante la pandemia debo admitir que descansé muchísimo de los gritos de los jóvenes en la madrugada. Me gustaba descansar bien por las noches y poder encontrar la vereda limpia y sin latas de cerveza”.

Sin duda opiniones divididas se han generado en cuanto al retorno de la vida nocturna, pero lo que es claro, es que los dueños de bares, restobares, pubs y distoquecas sacan cuentas alegres nuevamente. Hay que aprovechar esta “nueva normalidad” con responsabilidad y siguiendo las medidas impuestas, porque es tarea de todos cuidarse del covid.

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