Especies exóticas invasoras: el peligro para la biodiversidad nacional

Conaf y el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad UC (CAPES) inician un plan preventivo en la región de Magallanes para el control del visón.

Chile presenta una rica variedad de seres vivos, reflejada en las numerosas especies exóticas y endémicas que habitan a lo largo del territorio nacional, sin embargo, el boom de la manufacturación de pieles en los años cuarenta trajo consigo uno de los mayores riesgos para la biodiversidad del país.

Castores, ratas almizcleras y visones fueron los animales introducidos por la industria peletera con la finalidad de poder dar comienzo a la fabricación de abrigos en el territorio argentino, no obstante, el poco éxito en la elaboración de estas prendas culminó en un importante daño para el ecosistema del sur de Chile y Argentina.

Esta última especie encendió las alarmas de las autoridades al detectar su presencia al norte de Punta Arenas, un largo recorrido si se considera que desde el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) presumen que provienen de un foco de liberación en Coyhaique.

El gran problema

Los visones son considerados animales generalistas, de modo que conlleva una ardua labor poder contener su propagación, en relación con esto, el médico veterinario y coordinador de fauna regional del SAG, Rodrigo Molina, expusó que “el visón tiene fuente inagotable de recursos en la zona sur, entonces pensar en su erradicación es demasiado ambicioso, incluso solo controlarlo ya es muy difícil”. Asimismo, agregó que “lo que se hace actualmente es focalizar el control en zonas de biodiversidad, principalmente para proteger las aves. También estamos monitoreando áreas silvestres protegidas”.

Más de 500 kilómetros han recorrido los visones para llegar hasta la región de Magallanes y Antártica Chilena. (Fotografía: Constanza Herrera).

Otro factor que ha favorecido a la propagación de los visones en Tierra del Fuego son  los castores, los cuales también han generado un gran daño para el ecosistema en la región.

Los veinte ejemplares de este roedor que fueron introducidos en Argentina en 1946 fueron suficiente para que, con el pasar del tiempo y la falta de control, alcanzase una cifra que se estima sobre los 100 000, los cuales han afectado más de 23 000 hectáreas de la isla.

Esta especie en conjunto con la rata almizclera, otro animal introducido con fines peleteros, han facilitado la expansión del territorio del visón en Tierra del Fuego, debido a la sinergia que se da entre estas.

“Los castores afectan principalmente en las riberas de los bosques construyendo diques, desviando los cursos de los ríos.  A esto sumémosle la rata almizclera que habita los lugares abandonados por los bíbaros, erosionando el terreno”, agregó el veterinario. Esta última especie mencionada tiene una alta tasa de reproducción, por lo que se propaga rápidamente, además de que sus crías son un alimento común de los visones por lo que al trasladarse los castores, los otros animales lo hacen en conjunto con él.

Por otra parte Alan Maldonado, profesor de Biología y miembro del programa ICEC,  también se refirió a esta situación señalando que “el mayor impacto que están teniendo estas especies es sobretodo la fragmentación de hábitats que afecta directamente a la pérdida biodiversidad, y genera una homogeneización biótica”.

Pronósticos para el bosque chileno

Jorge Stambuk, veterinario y presidente del Consejo Regional Magallanes del Colegio Médico Veterinario, expresó que “para muchos colegas la única solución viable para las especies exóticas invasoras es el exterminio, y si bien la culpa no es del animal, el daño que generan es inmenso”.

El incentivo de la caza o captura de estos animales supone una posible solución, o al menos aplacar la propagación en los bosques nacionales, tal como el proyecto FNDR Control Comunitario del Visón en la región de Los Ríos, donde las personas reciben un incentivo económico por la aprehensión de ejemplares.

Sin embargo, tal como señaló el SAG, la erradicación de estos mamíferos es un proyecto muy ambicioso, quizás alejado de la realidad. Esto podría deberse a que en un comienzo las medidas de mitigación por Chile y Argentina fueron insuficientes, por lo que liberarse de este problema es virtualmente imposible.

Maldonado sostuvo: “El panorama es bastante negativo considerando la abundancia y distribución de especies como el castor, lo que se debiese hacer actualmente es enfocarse en evitar la dispersión y propagación de estos a nuevos hábitats”.

Los castores han construido más de 200 000 diques en Chile y Argentina. (Fotografía: GEF Castor).

El daño que han recibido los ecosistemas en Chile por las especies exóticas invasoras es en muchos casos irreversible, por lo que también existe preocupación a causa de otras criaturas que de igual manera amenazan la biodiversidad nacional. Ejemplo de esto son los gatos en el archipiélago de Juan Fernández, donde se han evidenciado ataques al colibrí endémico de la zona. Otro caso similar son los perros asilvestrados, quienes han formado jaurías que ven como presa a cualquier ser vivo que ronde el lugar, incluyendo personas.

Ya tenemos la enseñanza de lo que generaron estas especies en la parte trasandina de Tierra del Fuego, por lo que las medidas que se adopten tendrán una función fundamental para el futuro de la biodiversidad del bosque chileno.

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