Mascota o producción: ¿cuáles son los criterios para clasificar a los animales en Chile?

Actualmente en el país existen alrededor de doce millones de perros y gatos como animales de compañía, y cuatro millones están abandonados en las calles. Los recientes estudios aseguran que gran parte de la población chilena prefiere tenerlos como mascotas siendo los más comunes entre sus categorías.

Debido a múltiples denuncias por faenamiento de mascotas y su comercialización, se presentó un proyecto para aumentar las sanciones a quienes realicen el maltrato y venta de carne de perros o gatos para consumo humano bajo la legislación de Ley Cholito, aumentando la pena de cárcel de tres a cinco años y el pago de una multa que llega a los 30 UTM. A partir de esta situación, se crea un debate respecto a cuáles son los criterios para clasificar a ciertos animales como mascotas y otros solo para comercialización y consumo humano.

En rasgos generales, los animales se clasifican para poder diferenciarlos entre vertebrados e invertebrados, también en su alimentación y desplazamiento. La palabra mascota deriva la expresión francesa mascotte que significa animal de compañía, son quienes tienen un lazo más cercano con el humano y están predispuestos a ser domesticados, aludiendo al bienestar del ser humano y su seguridad, recayendo la responsabilidad directa a la persona en su decisión de qué tamaño será el animal que quiere para su compañía. Según el Servicio Agrícola Ganadero una mascota es aquella que no tiene como objetivo proporcionar productos para el consumo humano de origen pecuario o agrícola, como la leche, carne, huevos y reproducción, entre ellos se encuentran perros, gatos, hurones y ciertas especies de aves.

“Están los animales de compañía, de producción y los salvajes, las mascotas se asocian a animales más pequeños que usan menos espacio y son más fáciles de alimentar, cosa que no se podría hacer con un elefante, es por eso que cuando se habla de mascotas la gente tiende a pensar en perros y gatos, ya que son más inofensivos en el fondo para nosotros” asegura, Javiera Martínez veterinaria.

Animales de producción

El 2021 finalizó con un 6 % menos de producción de carne bovina que los años anteriores.
Fotografía extraída de BBVA.

En Chile se trabaja con la ganadería bovina cuya producción se rige por los reglamentos del Servicio Agrícola Ganadero, estos planteles productivos son exclusivamente dedicados a un fin, es decir, que la criatura nace con el propósito de ser comercializada en el sector de carnes o lechero.

Las razas bovinas más comunes utilizadas en el país para carnes son herford, overo colorado, simmental y angus con una producción de 200.000 toneladas y contando con 120.000 productores en el país. Las razas lecheras son holstein, overo negro y el overo colorado que cumple doble función, alcanzando los 2.250 litros, generando cerca de 100.000 toneladas de quesos, leches en polvo y derivados.

El Servicio Agrícola Ganadero exige una trazabilidad desde el nacimiento del animal hasta ser faenado, para esto se fija un dispositivo en la oreja del animal llamado crotal, una placa de identificación con una serie de dígitos, datos de nacimiento y medicaciones.

“Los criterios para faenar o comercializar dependen de su estado sanitario, también el peso que varía entre 400 a 500 kg, su edad de dos a tres años y su alimentación. Los criterios para no faenar o comercializar un animal depende de la trazabilidad de este” explica, Armando Moreno ganadero de Paine.

Defensoría animalista

Desde la perspectiva animalista el criterio para faenar y comercializar un animal se vincula directamente a lo cultural, debido a que se genera una excepción sólo a criaturas que estén protegidas o en peligro de extinción, en donde las normativas apuntan a la sanidad del animal pero enfocado en la persona, es decir, que estos alimentos no le produzcan un daño al ser humano.

Solo el 27,4 % de las mascotas están registradas con microchip.
Fotografía extraída por National Geographic.

Actualmente ya existe una normativa para proteger a todo animal que sufra maltrato en el artículo 291 del Código Penal, con una pena de presidio menor en sus grados mínimo a medio y una multa de dos a treinta unidades tributarias, su última modificación fue la Ley Cholito. “Creo que la nueva normativa que solo considera perros y gatos es algo redundante, es jurídicamente incorrecta y puede tender a encubrir otro tipo de intereses que trae consigo un racismo encubierto, es una norma especista” comenta, Marysabel Pávez abogada asociada a Fundación Derecho y Defensa animal.

El debate sobre los derechos de los animales es controversial a nivel mundial y también en el país, la producción ganadera y pecuaria es un sector importante para la economía, no obstante, las fundaciones animalistas luchan por los derechos de todo animal y que estos no tengan una clasificación entre mascotas y animales productivos.

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