Ventas contra sustentabilidad: el modelo de exportación nacional

Chile es un país líder en ventas de productos y recursos naturales que se destinan a todo el mundo. Principalmente las exportaciones de cobre, madera y productos del mar son las que sustentan la economía chilena en la actualidad.

El modelo extractivista es una propuesta que ofrece grandes resultados monetarios en los países latinoamericanos. Sin embargo, las consecuencias en el medioambiente pueden llegar a ser devastadoras si no se toman en cuenta las medidas de sustentabilidad en los diferentes sectores productivos.

La industria minera representa el 15,2 % del PIB en Chile y se concentra mayormente en la zona norte. Una cifra significativa para el desarrollo económico de todo el país, no obstante, en 2022 la zona sur aumentó severamente su presencia en el mercado con el sector forestal y pesquero. La región del Biobío durante el primer semestre de este año acumuló un aumento de un 51,9 % en sus exportaciones según el Servicio Nacional de Aduanas.

El nivel de sustentabilidad que ofrecen los sectores productivos del sur del país es un tanto más elevado que la minería del norte. A pesar de esto, la cantidad de ingresos que generan en la extracción de metales supera significativamente cualquier actividad económica en el país. De todas maneras, los desafíos con el medioambiente se hacen presentes en todas las zonas de producción.

El extenso territorio chileno exige a la población desarrollar diferentes fuentes de ingreso y la mayoría de estas son parte del modelo de exportación. Las principales actividades se centran en las industrias mencionadas con anterioridad (minería, forestal y pesca) en las distintas regiones del país. El aumento en las ventas en la zona sur presentará un escenario con grandes desafíos sustentables mientras la demanda de este tipo de productos sigue creciendo.

“Es complejo concebir una transformación económica en Chile. El modelo de exportación es fundamental en los ingresos del país y cambiar este sistema actualmente no es viable”.

Carmen Gloria Sandoval, editora de economía y empresas en el diario El Sur.
El modelo exportador fue la inserción en el mercado internacional para los países de América Latina. Fotografía RT.

La mejora económica que trae consigo la extracción de recursos naturales es importante para la realidad de Chile. Sin embargo, la falta de regulación y de políticas sustentables han dejado su huella en el ecosistema, por ejemplo, la crisis hídrica que asedia al país es una de las principales consecuencias.

En este sentido, los sectores productivos deben amenizar su impacto en el medioambiente para conseguir un equilibrio entre las ventas y los límites de cada recurso natural que se extrae.

La industria minera: el motor económico del país

Chile actualmente es el mayor productor mundial de cobre, el segundo en la exportación de litio y el sexto en la venta de plata. Este sector productivo es el impulso económico nacional más importante y hoy en día la gestión de sus recursos enfrenta un gran desafío.

Se han presentado nuevas políticas nacionales sobre la minería que tienen como objetivo reducir el impacto medioambiental. Se pretende eliminar los relaves críticos que se encuentran principalmente abandonados por las industrias en un plazo máximo de ocho años.

“Nuestra misión es lograr consumir menos del 5 % del agua continental destinada a la actividad minera. Sin embargo, estos residuos tóxicos que han sido abandonados siguen contaminando».

Bastián Rubio, ingeniero en minas.

El aporte económico que genera la industria minera es el motor monetario nacional y a su vez es el sector productivo que exporta hacia los países más contaminantes del mundo. En el caso de China, quien cuenta con altos niveles de impacto medioambiental, las ventas del cobre superan el 30 % de los embarques chilenos. Lo sigue Estados Unidos con un 16,4 %, la Unión Europea con 8,6 %, Japón 7,7 % y Mercosur un 6,2 %.

El ingeniero Bastián Rubio destacó que “la economía de Chile se basa en la minería por lejos. Lo bueno es que sigue creciendo con los beneficios que otorgan los tratados de libre comercio con los principales compradores”.

Chile además de liderar en las exportaciones de cobre es número uno en ventas de yodo. Fotografía Minería en Línea.

Los recursos naturales que se extraen de la minería son limitados y la falta de regulación en las últimas décadas puede significar una situación perjudicial para el sector productivo más importante del país.

La pesca: una actividad económica que recorre todo Chile

La minería corresponde al mayor porcentaje monetario que sustenta al país, pero se produce en una zona en particular. En cambio, la industria pesquera se desarrolla en casi todas las regiones debido al extenso sector costero que posee el territorio nacional.

Los productos extraídos del mar cada vez se destinan más hacia la población chilena. En este sentido, el aporte que genera este sector productivo ha logrado encontrar un equilibrio sustentable entre las exportaciones y el consumo local. Además, el significativo aumento de las ventas en la región del Biobío ha demostrado la capacidad económica de la pesca.

En lo que respecta a exportaciones, de acuerdo con cifras de Aduana, a nivel nacional entre enero y agosto de 2022 se han vendido 278 793 toneladas de jurel congelado y 11 596 toneladas de conservas. La situación se traduce en una mejora económica importante para la industria pesquera en la región y además un gran impulso para Chile.

“Esto ha sido posible gracias a la gestión de los recursos en los últimos años, que ha permitido que desde 2019 se encuentren en estado de plena explotación, presentando aumentos de cuota paulatinos que han permitido incrementar la producción”, explicó Monserrat Jamett Leiva, jefa de Sustentabilidad de los Pescadores Industriales del Biobío.

Sumado a esto, se asegura que se encontró un manejo sustentable de los productos y que esta es la causa del aumento en las ventas. “Que hoy tengamos un jurel sano y abundante es una excelente noticia para Chile. Nos da una tremenda satisfacción que haya dejado atrás su condición de sobreexplotación, porque lo que estamos viendo es la consecuencia directa de las prácticas del manejo sustentable que en los últimos años han aplicado los Pescadores Industriales del Biobío”, destacó Macarena Cepeda Godoy, presidenta de los Pescadores Industriales del Biobío.

Chile es el segundo productor mundial de salmónido. Fotografía HBS Cono Sur.

Realizar un cambio radical al modelo de exportación resulta difícil para Chile, sin embargo, las propuestas para convertir las industrias en sustentables podrían entregar un equilibrio con el medioambiente. La pesca influye económicamente en todo el país, pero su aporte nutricional es sumamente importante y que se extraiga de manera responsable ayuda los consumidores locales.

“Se ha tomado el compromiso voluntario de destinar el jurel para el consumo humano, con énfasis en el mercado local para que los chilenos tengan mayor acceso a proteínas de alta calidad a buen precio y así contribuir a mejorar la dieta nacional”.

Macarena Cepeda, presidenta de los Pescadores Industriales del Biobío.

La apuesta de la industria pesquera es interesante frente al panorama actual. Sustentar la economía de un país en base a la extracción de minerales limitados con industrias sumamente contaminantes puede ser un arma de doble filo.

Las forestales y su aumento en exportaciones

Otro de los sectores productivos con mayor presencia en el mercado de las exportaciones es la industria maderera. Su gran presencia en la zona centro y sur del país ha generado una apertura importante en las ventas hacia el extranjero.

El Servicio Nacional de Aduanas indicó que en el Biobío el mercado forestal incrementó su exportación en un 44,8 %. Estas cifras han permitido ampliar la capacidad laboral en el sector de manera sustancial. “Al aumentar la producción se necesita más mano de obra por lo que hay más puestos de trabajo y esto ayuda bastante a la economía del país”, explicó Maximiliano Bastías, ingeniero forestal de Arauco SA.

Producto del aumento de la madera exportada las medidas de sustentabilidad deben maximizarse. Las industrias poseen sus mecanismos de reforestación inmediata y esto permite que el negocio se proyecte a futuro de buena manera. No obstante, la tala ilegal perjudica enormemente a la renovación de las especies dentro de los terrenos forestales.

En el caso de la forestal Arauco su sistema es que cada una hectárea talada se reforestan 1,5 hectáreas. Sin embargo, las especies que utilizan en sus monocultivos son principalmente de pino y eucalipto. Estas poseen un gran impacto medioambiental por su alto consumo de agua.

La situación presenta un escenario dividido entre la sustentabilidad y la productividad económica. Por un lado, el negocio resulta funcional debido a la reforestación inmediata, pero por otro lado las especies utilizadas no logran ser sostenibles en el tiempo. Por ello, proponer un cambio integral en la industria forestal resulta inviable, ya que el aumento en las exportaciones se debe directamente a la velocidad en que se extrae la madera de estos árboles.

De todas maneras, las nuevas políticas que se han planteado las empresas forestales pueden conseguir reducir el impacto directo al ecosistema. “El negocio hasta hoy es sustentable. Si se respetan las nuevas medidas no habría problema”, comentó Maximiliano Bastías de Arauco SA.

En Chile existen más de tres millones de hectáreas de monocultivos de pino y eucalipto. Fotografía MONGABAY.

La principal fuente económica de Chile es el modelo de exportación a partir de la extracción de los recursos naturales. Los productos son limitados y se debe tomar conciencia de esto para evitar una devastación natural que acabe con el ecosistema nacional.

Si la cantidad de ventas continúa en aumento la capacidad productiva se va a reducir debido a los límites de la naturaleza. A pesar de que se están construyendo políticas para amenizar las consecuencias que deja el modelo extractivista la situación económica del mundo no cambia. Por ende, para Chile resulta complejo transformar su sustento económico en la actualidad y es una realidad para muchos países que deben extraer las riquezas a costa de la aniquilación natural.

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