Poesía y dulces melodías, navegando en emociones con el último disco de Niños del Cerro

Con una serie de canciones, la agrupación chilena se ha posicionado como uno de los mayores exponentes del indie chileno, deslumbrando en la escena nacional e internacional con su último lanzamiento.

Por Isis Fuentealba

Similar a una montaña rusa, el reciente lanzamiento del grupo chileno Niños del Cerro, titulado “Suave Pendiente”, ha demostrado un cálido renacer de la banda en el directo retorno a las presentaciones en vivo. Con la publicación de la mitad de sus sencillos aleatoriamente durante septiembre y octubre, el disco estrenado el pasado mes generó positivas opiniones por parte de sus seguidores. 

Con sonidos y letras disolventes que se asimilan con un viaje por los sentires diarios, canciones como “Esta enorme distancia”, brindan el lujo de transmitir la particular nostalgia de esas despedidas que, duramente, tenemos que aceptar. En medio de una carrera que no deja de avanzar con tres recientes y exitosas presentaciones bajo el marco del Primavera Sound en Chile, el apogeo de la banda y Suave Pendiente sólo demuestran la solidez de la poesía con la que endulzan a los oídos de su público fiel. 

Según la reconocida plataforma web «Sonemic», Suave Pendiente figura dentro del top de lanzamientos este 2022. CC: Niños del Cerro.

Para escucharlo en cualquier momento de la jornada, incluso en aquellos instantes donde no se quiere ni pensar, la diversificación de sonidos e instrumentos durante el proceso creativo permitió que la materialización de las 15 canciones que componen el disco fueran una maravilla. Cada relato desbordante de melancolía y sentires abraza una serie de conceptos repartidos en cada sintonía, siendo casi una invitación abierta a dialogar entre nuestro habitar y los lazos que, por distintas razones, se tornan disturbios con el pasar del tiempo.

Canciones como “Povidona” envuelven al oyente en una atmósfera cargada de emociones al son de un entretenido ritmo, para ir pasando por distintos caminos que desnudan poco a poco un corazón que parece estar, tristemente, destrozado. “El desierto en mi pecho ya es muy grande para esto” entona Simón Campusano en el single más íntimo del álbum. “Le entrego mi alma al vacío como una ofrenda de amor”, la penúltima canción según la distribución de los autores, se puede enlazar con el difícil y lento proceso que culmina en una carta de despedida, siendo una sensación compartida con la letra y acordes de “Frío Frío”, especialmente cuando, al son de la espléndida batería, se puede escuchar el delicado “si este es tu dolor, cuídalo mejor, ven, nademos hasta el fondo de él”

Sin duda, abrazando la particular delicadeza de Niños del Cerro, Suave Pendiente, es posiblemente uno de los mejores lanzamientos que la escena del indie nacional tendrá durante este 2022.

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