No se quiere o no se puede: el problema de la contaminación en Hualpén. 

Los reclamos no cesan por la excesiva polución de la que es víctima la población. Durante años las personas se han organizado y llevado el tema a juicio recibiendo promesas de soluciones que nunca llegan a cumplirse.

Una problemática de la que frecuentemente, e históricamente también, son víctimas los vecinos de Hualpén es la contaminación que emanan las diferentes empresas que operan en la comuna. Esto se debe a que dentro del territorio que compone la ciudad existe un cordón industrial en donde muchas compañías tienen sus plantas de tratamiento o refinería, tales como la Empresa de Servicios Sanitarios del Bio-Bío (Essbio) o la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), por mencionar algunas.

A raíz de la indemnización de cerca de 3 mil millones de pesos que deberá pagar ENAP a los vecinos afectados por la contaminación, surge la pregunta ¿qué tan beneficioso para la comuna es el área industrial? La denuncia fue realizada por los habitantes de los sectores Nueva El Triángulo y Villa El Triángulo de Hualpén en el año 2014. La acción judicial fue tomada producto de los constantes malos olores y material polucivo que afecta a las viviendas aledañas. Según el Primer Juzgado Civil de Talcahuano, la indemnización tiene como objeto reparar, o al menos intentar, los daños generados por la relocalización de la empresa.

En relación al aspecto económico, el sector industrial no es solo un aporte a nivel comunal, sino que también a nivel regional (y puede decirse incluso que nacional). Según Esteban Arias, economista especializado en medio ambiente, “los beneficios de su existencia superan los límites territoriales tanto en temas de producción como de puestos de trabajo”. Sin embargo, afirma Arias, este sistema productivo tiene como contraparte su contaminación ambiental, la cual deteriora la calidad de vida de los vecinos y turistas de la zona. Estos daños se presentan no solo en incomodidades diarias por malos olores sino también en daños a la salud en el corto y largo plazo.

La contaminación de las empresas es fácil de apreciar en ciertos sectores de la comuna de Hualpén. Imagen de Marcelo Aravena.

Perspectiva de las autoridades

La situación es tan crítica y lleva tanto tiempo presente afectando a la población que ha sido un desafío para las gestiones políticas en el poder. El alcalde de Hualpén, Miguel Rivera, comentó que: “La comuna es una zona de sacrificio donde sus vecinos sufren con la contaminación que emana la ENAP por sus procesos productivos. Es una problemática histórica de la cual no han sabido hacerse cargo con la seriedad que uno esperaría de una empresa que es del Estado de Chile y donde tenemos una Constitución que establece como un derecho para los chilenos vivir en un entorno libre de contaminación”. Además, el edil mencionó que las areneras que operan en el sector costanera de la comuna tampoco se han hecho cargo de la tremenda polución que generan, afectando la salud de los vecinos y generando molestias constantes por la suciedad que sufren sus viviendas.

El alcalde contó que durante este año han instalado cinco monitores de calidad del aire en el polo petroquímico de Hualpén y en cercanías de las areneras y a través de eso han podido evidenciar momentos en que los niveles de contaminación suben. Un caso concreto ocurrió a fines de octubre cuando un episodio de la ENAP los obligó a suspender las clases en la Escuela República del Perú donde al menos tres estudiantes debieron ser atendidos en el SAR por cefaleas y náuseas. Además del caso anterior, la máxima autoridad de Hualpén comentó: “Tampoco podemos dejar de mencionar el fallo que se conoció hace algunos días donde un tribunal ordena a la ENAP pagar una indemnización de 3 mil millones de pesos a los vecinos de Nueva El Triángulo y Villa El Triángulo, justamente como compensación a la contaminación que sufrieron por parte de la empresa afectando su dignidad y calidad de vida”.

Sobre las medidas que toma la municipalidad, el edil dijo que en el caso de las areneras este mes aplicaron un químico mata polvo en el camino de tierra que lleva a estas empresas y por donde transitan los camiones que trasladan esta materia prima con recursos propios del municipio. No obstante, esta es una solución temporal y están en gestiones para lograr la pavimentación como solución definitiva. Sobre ENAP, las autoridades han sido parte de las denuncias y han hecho campañas informativas con los vecinos para que sepan cómo deben proceder. Cabe mencionar que hace un tiempo tuvieron acceso a un documento donde se establece que la empresa en cuestión debía cambiar una de sus antorchas hace años, obras que a la fecha no se han efectuado.

Actualmente ENAP es el foco principal en el asunto de la contaminación debido a la noticia sobre la indemnización a los vecinos. Imagen de Marcelo Aravena.

Esta situación no se limita solamente a los acontecimientos provocados por ENAP. En palabras del concejal de Hualpén, Matías Rifo: «Son muchas las poblaciones que han visto deteriorada su calidad de vida, tales como Floresta, Peñuelas, 18 de septiembre, El Triángulo, El Solar y, por supuesto, también los humedales». Además, el consejero comunal afirma que son varias las empresas responsables de provocar esta problemática. Ejemplo de ellos son, los malos olores y los gases que libera Essbio en el tratamiento de aguas servidas, las micropartículas expulsadas por las areneras y la contaminación acústica que genera el uso del puente industrial del sector. A esto último se le suma el agrietamiento de las viviendas que colindan con la estructura.

Igualmente, el concejal acusa que son varias las empresas que han generado rellenos sanitarios ilegales, contaminando los diferentes humedales pertenecientes a la comuna. Lo más grave de todo, añade el munícipe, es que existen muchas agrupaciones que buscan soluciones, sin embargo, no existe respuesta y los trámites judiciales demoran años en ser resueltos. “Esto genera que los problemas de salud se traspasen de generación en generación, formando así una importante zona de sacrificio” añadió, tal como indicaba previamente el alcalde de la comuna.

Visión de las organizaciones ambientales

Parte de la problemática que existe en esta “zona de sacrificio” es que hoy en día se están llevando a cabo muchos proyectos que no cuentan con la aprobación de la Superintendencia de Medio Ambiente. Fernando Cortés, director de la ONG Defensa Ambiental, añade que “muchas empresas pasan por alto los estudios de impacto medioambiental y funcionan igual”. Asimismo, afirma Cortés, se están pasando a llevar los santuarios de la naturaleza existentes en Hualpén, ya que las industrias han creado verdaderos vertederos ilegales alrededor de estos.

Por otra parte, el director de Defensa Ambiental acusa que en Chile no existe una regulación para fiscalizar el tema de los olores. “En nuestro país es muy difícil fiscalizar o medir dicho asunto. Las empresas constantemente queman productos químicos, lo que emana sustancias tóxicas”. Al mismo tiempo, Cortés afirma que actualmente en el país se utiliza una norma internacional del año 2002 para evaluar este aspecto, lo que el activista considera totalmente desactualizado. Por ende, el llamado de su ONG es a modernizar dicha norma y así poder abordar de mejor forma una de las tantas fuentes de contaminación que posee la comuna.

En la zona existen organizaciones que trabajan constantemente por el bienestar del medio ambiente, mediante campañas y actividades que buscan la concientización y la educación de las personas. Fernando Cortés, se refirió a la situación en Hualpén comentando que “la medida idónea para combatir este tipo de situaciones es realizar denuncias ante la Superintendencia en caso del incumplimiento de las resoluciones de calificación ambiental para que de ese modo se apliquen las multas correspondientes”. 

Por otra parte, la Fundación Pongo plantea que las empresas tienen diversos impactos ambientales según su tipo de actividad. Por ejemplo, la industrial genera ruidos, olores, emanaciones y llamaradas que contaminan y aterrorizan a la población. Digno de mención es que se sabe que muchas de estas areneras trabajan sin permisos ni patentes y que son constantemente clausuradas pero pronto vuelven a abrir.

Las consecuencias ambientales son visibles en el aire de la comuna, además de ser perceptibles por el olor y ruido. Imagen de Marcelo Aravena.

¿Qué hacen las instituciones al respecto?

Las autoridades afirman tener conversaciones con la ENAP porque manifiestan que ya es tiempo de que las empresas tengan un grado de responsabilidad. La periodista de la municipalidad de Hualpén, Martina Polanco, proporcionó información sobre el tema: “Esta institución estatal paga apenas 23 mil pesos por funcionar en la comuna y eso es una burla tremenda, es algo que se ha hecho público”. Además, agregó que están gestionado una mayor inversión para proyectos en beneficio de la comunidad pero a la vez siguen pidiendo mayor transparencia por parte de la empresa en lo que se refiere a sus procesos productivos. Sin embargo, en ciertos aspectos no han tenido respuesta.

La contaminación que generada en la comuna de Hualpén es una problemática que desafía la estabilidad ambiental y el derecho de la población de llevar un estilo de vida digno. Hay un conflicto de intereses entre los organismos, es por eso que las autoridades siguen buscando la mejor forma de solucionar el conflicto.

Reportaje de Eileen Cisterna y Renato Contreras.

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