El difícil escenario de los trabajadores y dueños de restaurantes en la región de Ñuble

Desde el 15 de marzo, cientos de restaurantes no han podido abrir sus puertas en la región de Ñuble para recibir y atender a sus clientes debido a la actual pandemia del covid-19 y las medidas sanitarias que este contexto significó para el país.

El porvenir de los cientos de trabajadores del rubro gastronómico es incierto por decirlo menos en la Región de Ñuble, debido a que no se ha avanzado de la mejor manera en el programa paso a paso planteado por las autoridades sanitarias. Si comparamos a Ñuble con otras regiones del país, la primera región nunca ha superado la fase dos de desconfinamiento en estos siete meses de cuarentena al contrario de algunos sectores de Santiago por ejemplo que se acercan a pasar a fase cuatro.

Un futuro desconocido

Por esta situación es apreciable un contexto de desconcierto por aquellas personas que siempre han trabajado en algún restaurante así lo confirmó, Carlos Gutiérrez, garzón que lleva trabajando en Chillán por más de 25 años y que actualmente se encuentra desempleado. Él señaló que: “Muchos colegas de los restaurantes en los que trabajé, fueron despedidos y algunos actualmente están con el seguro de cesantía y los empleadores cancelando sólo las imposiciones”.

Con pasos por variados y reconocidos locales de comida de la capital regional, cómo lo son la Fuente Alemana, La Motoneta o el Gran Hotel, Carlos señala que ha vivido muy de cerca los mejores y peores momentos de la gastronomía en la ciudad de Chillán, pero que esta pandemia es el contexto más difícil que le ha tocado enfrentar: “Proyectando el rubro gastronómico, mientras no haya una vacuna que pueda ayudar a convivir con el covid lo veo un trabajo inestable y económicamente poco sustentable”.

Sobreviviendo a la quiebra

Pero ¿Cómo la está pasando el pequeño empresario y dueño de un local de comida?, algunas veces se genera una percepción errónea de los dueños de restaurantes, a los cuales se les generaliza como individuos con un alto nivel de capital y solvencia económica suficiente para enfrentar adversos escenarios. Lo anterior está muy lejos de ser la realidad de todos los pequeños empresarios que han visto detenido sus ingresos de dinero hace varios meses.

Los restaurantes en fase 3 podrán funcionar en terrazas y la capacidad máxima será del 25%. Foto LaTercera.com.

Cristian Vidal, dueño del restaurante A’ mangíare ubicado en el terminal rural de la ciudad de Chillán ha enfrentado en estos meses de cuarentena el escenario más adverso en sus 15 años de experiencia en el rubro gastronómico: “Los períodos de cuarentena son aún más difíciles ya que no hay ingresos y se tiene que pagar el arriendo y a pesar que los trabajadores reciben ayuda de la AFC nosotros los empleadores tenemos que pagar si o si las imposiciones, y sin ingresos eso es difícil y te lleva a endeudarte cada día más”.

La ayuda por parte del Gobierno de Sebastián Piñera parece ser inexistente para este rubro, al momento de consultarle a Cristian sí había recibido alguna ayuda por parte del Estado para poder enfrentar de mejor manera estos difíciles meses, él señaló que: “Postulamos a las ayudas pero como empresa hasta el día de hoy no hemos recibido ayuda. Solo los mail que te responden de manera automática”.

El derecho a trabajar

La esperanza que tienen los trabajadores de locales de comida en Ñuble, para poder volver sus operaciones es que se sigan manteniéndose la cantidad de contagios o que disminuyan, lo que provocaría que la región pase a fase 3 en la que se permitiría a los restaurantes operar de manera normal respetando las medidas sanitarias.

Dentro del protocolo para el funcionamiento de los restaurantes se incluye la eliminación de la carta de menú física. Foto providencia.cl.

Este posible escenario mantiene con incertidumbre a una importante parte de los trabajadores que forman parte de un restaurante, cocineros, garzones, cajeros o panaderos son solo algunos de los puestos que se pueden encontrar en un local de comida así lo confirma Juan Paulo Márquez, Presidente del Sindicato de Trabajadores de la Fuente Alemana de Chillán, el cual señaló que en el formato de delivery que adoptó hace algunos meses el restaurante solo trabaja el 10% del personal total.

En su relato el señor Márquez comentó un poco de la situación que comparte junto a sus compañeros señalando que: “Por parte de todo el entorno laboral que trabaja en restaurantes, es muy complicado porque somos los últimos que van a autorizar a trabajar y lo único que hemos recibido cómo beneficio es la ley de protección del empleo y nada más. Estamos todos recibiendo ese beneficio que es al principio el 70% del sueldo y ahí va bajando mes a mes, de partida nunca ha sido el sueldo completo y al ser menos dinero toda la gente está preocupada porque la mayoría gana el sueldo mínimo y sacar el 70%,60% o 50% estamos hablando que las familias viven con 150 mil pesos lo cual acá en Chile es difícil poder vivir con esa cantidad”.

En la ciudad de Chillán se han comenzado a organizar marchas pacíficas por parte de la asociación gremial de gastronomía y entretención, los cuales solicitan lo que denominan cómo su derecho a trabajar y reclaman por un sentimiento de abandono por parte del Gobierno.

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