El desafío de aprender inglés en la adultez

Esteres y ansiedad por no aprender inglés.

La neuroplasticidad disminuye con la edad, complicando el aprendizaje de un segundo idioma después de los 18 años.

Saber más de un idioma hoy en día resulta útil para la vida, ya sea por trabajo o para viajar, sobre todo si es inglés, debido a que es la lengua oficial de 67 países diferentes, convirtiéndose en el idioma más hablado del mundo.

Cambio en el proceso cognitivo

Los niños tienen más habilidades para aprender idiomas más fácilmente, ya que tienen una mayor plasticidad cerebral, lo que se entiende como la capacidad del cerebro para adaptarse a nuevas circunstancias. Por ende, sus neuronas están aún estableciendo conexiones neuronales. Pero esto, disminuye a medida que uno va creciendo.

Como señala la investigación Proceedings of the National Academy of Sciences, los adultos que están en el proceso de aprender un segundo idioma luchan por mantener un equilibrio entre la neuroplasticidad y la estabilidad, que mantiene los conocimientos originarios: “Cuando aprendemos un nuevo idioma, nuestros cerebros están acomodando de alguna manera estas dos fuerzas mientras compiten entre sí”.

Nicolás Campos, profesor de pedagogía en inglés, comenta: “Hay estudios que mencionan la flexibilidad lingüística, que es la capacidad que tienen los niños para aprender idiomas con mayor facilidad en cuanto a la pronunciación y a la integración de la gramática”. Además, agrega que pasado los 18 años se logra resaltar estas complicaciones, sobre todo cuando uno no aprendió siendo pequeño: “Lo veo bien frecuente, a las personas que les costó a una edad temprana y ahora quieren aprender, es bien común que tengan un poquito de dificultad”.

Carla Iribarren, profesora de pedagogía en inglés, también cuenta que: “Los estudiantes jóvenes tienen la facilidad de que están más receptivos a aprender otro idioma, al igual que hay una mayor motivación, ya que es algo nuevo para ellos, entonces en ese sentido es más sencillo”. Igualmente, hace énfasis en que, siendo ya adulto, también hay un grado más de dificultad porque hay otros intereses y muy poco tiempo.

Métodos de aprendizaje

Como comenta Campos, en el caso del Centro de Formación y Recursos Didácticos de la Universidad de Concepción (CFRD UdeC), tratan de abordar los contenidos de forma más comunicativa, enfocándose en las funciones lingüísticas, ya que es lo más práctico: “Por ejemplo, cosas que son más significativas para uno en el momento de aprender como ir a comprar un suéter, qué expresiones, qué vocabulario uno debe usar en esa situación”. También agrega que lo ideal es lograr el mayor grado de inmersión en el lenguaje, por eso mismo trata que las clases sean la mayor parte en inglés para que así los alumnos tengan exposición a este: “Sobre todo uno que después sale del colegio, no tiene mayor exposición al idioma, entonces cómo lo voy a entender si no lo escucho ni lo hablo”.

Iribarren comenta que no hay que subestimar que son adultos y que por eso no van a poder aprender de formas motivadoras o entretenidas: “No tiene que ser tan serio, tiene que también apelar a que toda persona quiere divertirse, disfrutar y también a intereses personales”.

Haciendo mención de lo anterior dicho por Nicolás, Carla agrega que una buena metodología en los casos de tener poco tiempo para estudiar es rodearse lo más posible con el idioma: “Lo que ayuda mucho es que el contenido que más te guste lo veas en inglés, como las películas o si no las canciones que te gustan en este idioma, aprenderme el coro por último y repetir”.

El aprender un nuevo idioma a una edad adulta puede provocar furstración por las complicaciones que esto conlleva. Fotografia de Dynamic English.

Diferencia de complejidad entre la universidad y la enseñanza básica y media

En Chile se enseña inglés desde la enseñanza básica y es un proceso que sigue después en media, para luego continuar en la universidad, si es que se desea seguir estudiando. En esta última el grado de dificultad aumenta, ya que se pretende tener fluidez. Pero a veces este salto de nivel puede ser abismal, convirtiéndose en una barrera en el aprendizaje. Un ejemplo de esto es Mario Ramírez, estudiante de Ingeniería Comercial, que comenta: “Encuentro una gran diferencia en la complejidad de enseñanza media con el universitario, ahora mismo en mi universidad mi inglés es más comunicacional y en la del colegio era más estructural”.

Carla Iribarren enfatiza que las experiencias de los adultos que han tenido previas con el lenguaje determinan mucho cuánto aprenden, como, por ejemplo, qué profesor tuvieron, qué le enseñaron, la forma y la metodología. En relación con esto, Ramírez también hace mención de que cuando era niño nunca tuvo una relación con el inglés, que más tarde se enfrentó a este idioma en el colegio y que su base y el nivel como tal eran pésimos: “No entendía la gramática, al final, no hacía y entendía nada al final”.

Joven tomando clases de inglés. Fotografia de Formatren.

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