La encrucijada entre la tradición y la tecnología: como se extinguen los oficios antiguos CiudadPor Cristóbal Peñaloza Santibáñez - 1 abril, 2024 Antiguos trabajos que se solían ver en las calles de Concepción, como el de fotógrafo y lustrador de zapatos, se desvanecen lentamente en la era contemporánea y se desvanecen con el pasar de los años. En la época contemporánea, se cuenta con tecnología muy avanzada que ha llegado a todos los hogares, así como, la globalización y el acceso a una infinidad de productos y servicios. Estos elementos han sido de gran ayuda para la mayoría de las personas en la sociedad, sin embargo, han afectado gravemente a otras, especialmente a quienes se dedican a oficios más tradicionales, como los casos de los lustradores de zapatos y los fotógrafos. La tecnología acabando con el oficio En el caso de José Alvial, fotógrafo de hace 45 años en Concepción, relata que en sus inicios y durante buena parte de su carrera, su servicio contaba con mucha demanda. Por esta razón, junto con él, en la Plaza de Armas de Concepción se ubicaban alrededor de 7 colegas más ofreciendo el mismo servicio y a todos les lograba generar los recursos para sustentar sus necesidades. José, en Plaza de Armas. “Gracias a este trabajo, yo pude comprarme lo que es mi casa y mi auto, que es algo que anhelan todos los chilenos, hoy en día no me daría”. José Alvial. Aseveró, sin embargo, ve el cambio en su oficio con mucho estoicismo y cree que es normal por el desarrollo de la tecnología y la posibilidad de sacar fotos ilimitadas gracias a los celulares y que es esperable que las familias ya no quieran ir por su foto de recuerdo con el burro a la plaza. Los de siempre manteniendo la tradición Por otra parte, otro oficio que en sus años solía ser muy demandado en la misma Plaza de Armas de Concepción es el de lustrador de zapatos. Solo se pueden ver tres puestos de lustradores, Ramón López, explica que le va bien en su trabajo, y que tiene muchos clientes durante el día. Ramón lustrando zapatos. Pero, hay una gran diferencia en la cantidad de limpiabotas que se pueden ver actualmente en la plaza, menciona que solo hay tres puestos para los diferentes trabajadores, a diferencia de hace unos 30 años en los que se podía ver lustrabotas en muchas de las bancas y en diversos puntos de la ciudad. También, relata que la cifra de lustradores ha disminuido debido a que muchos de ellos han ido falleciendo con los años y que no han surgido nuevos lustradores por lo sacrificado que es el trabajo y la decreciente demanda que tiene, sumado a la gran oferta laboral que existe en la actualidad, en la que la mayoría de los jóvenes opta por estudios universitarios o técnicos. La aceptación de la última generación Mediante su relato, transmiten tranquilidad con respecto al futuro y aceptan el destino de sus respectivos oficios. Reflexionando sobre sus carreras, en primer lugar, destacan la posibilidad de haberse ganado un salario mediante oficios que les gustaban y a través de ellos poder proveer a sus familias y sus gastos propios. En segundo lugar, recalcan la flexibilidad y tranquilidad que les brindó durante todos los años de oficio, mencionan que a pesar de lo sacrificado que es, nunca debieron cumplir con horas, podían salir a realizar otro tipo de actividades sin tener que dar explicaciones. En tercer lugar, destacan el respeto y el reconocimiento que han recibido por sus oficios, mencionan que las personas en Concepción a menudo les recuerdan el aporte cultural que le aportan a la ciudad. A través del diálogo con los protagonistas de estos antiguos oficios, se puede notar que, según sus mismas apreciaciones, a pesar de aceptar la pronta desaparición de estos oficios lo ven con mucha tranquilidad, aclaran que la desaparición de este tipo de oficios es algo normal por el desarrollo y se quedan con los largos años de trayectoria que han podido desarrollar. El aporte cultural y pintoresco que estas personas le entregan a la plaza es tremendo y actualmente aún somos afortunados de poder presenciar y observar sus servicios, son muy amables para poder acercarse y conversar, algunos de ellos tienen apariciones en otros medios locales y sin dudas, tienen grandes historias que contar. Un legado histórico Seguirán pasando los años y cada vez habrá menos lustradores de zapatos, menos fotógrafos y así con muchos otros antiguos oficios que eventualmente se extinguirán, pero su legado permanecerá en la cultura y la identidad de la ciudad. Muy probablemente en un futuro lejano, este tipo de oficios experimenten un renacer impulsados por la nostalgia de poder revivir aquellos recuerdos de la infancia o los relatos de algún familiar que en un pasado vivió el apogeo de estas antiguas ocupaciones.