La Cultura del Like: La tragedia detrás de la búsqueda de la fama OpiniónPor Pablo Yañez Cares - 5 abril, 2024 Cada vez son más los adolescentes y adultos que han perdido la vida buscando superar retos virales en redes sociales para aumentar sus seguidores. Día a día son más la cantidad de pequeños que dicen querer ser “youtubers o “influencers” cuando sean grandes. Lo que ellos no saben es que la búsqueda del like y los seguidores en redes sociales es una práctica que se ha tornado un tanto peligrosa. Aguantar la respiración el mayor tiempo posible, inhalar sustancias químicas tóxicas, saltar desde una lancha a gran velocidad, probar la papa frita más picante del mundo, beber litros y litros de alcohol, son alguno de los retos que han cobrado la vida de “influenciadores” alrededor del mundo. Conforme pasa el tiempo, las marcas y las plataformas de redes sociales son las que entregan dinero a los creadores de contenido por sus visitas en las diversas aplicaciones. Dinero que a veces sobrepasa los ingresos mínimos mensuales de algunos oficios y carreras profesionales. Estos incentivos económicos han hecho que la intensa búsqueda de seguidores y visualizaciones en estos canales digitales llegue a la realización de peligrosos retos. Retos que un niño de doce años piensa que puede realizar sin problema alguno, sin medir claro, sus consecuencias, debido a que son NIÑOS. La búsqueda de contribuir a la sociedad con nuevo conocimiento en una carrera formal en diversas áreas se ha perdido. Los niños y adolescentes ya no quieren ser médicos, abogados, ingenieros o periodistas. El conocimiento académico se está perdiendo día a día debido a los llamativos ingresos que puede generar el dedicarse a las redes sociales. El mundo se convierte en una sociedad banal, en donde lo llamativo o novedoso que pueda aparecer en TikTok es mucho más importante. El mundo de la publicidad se está apoderando de las plataformas para vendernos sus productos. Si aparece en Tiktok o Instagram, lo quiero. Solo esperar que el auge que han tenido estos “influenciadores” y sus peligrosos retos en redes sociales no siga escalando. De ser así, nos quedaremos sin mundo intelectual y el hacer reír con alguna estupidez en Instagram gobernará nuestra sociedad. Lee también: Pioneros en Inclusión: Festival REC habilita espacio para Neurodivergencias.