Entre las sombras de la maternidad: depresión posparto SaludPor Amanda Jara König - 20 agosto, 2024 Según los resultados de la Encuesta Nacional de Salud, Sexualidad y Género (ENSSEX) 2022-2023, el 9,3 % de las mujeres mayores de 18 años en Chile fueron diagnosticadas con depresión posparto por un profesional. Dentro de este grupo, un 60,0 % contó con acceso a tratamiento. Durante el embarazo, las mujeres viven un sinfín de cambios físicos que son evidentes desde el exterior. Sin embargo, existen aspectos psicológicos que pueden afectar a las futuras madres. La ansiedad, el miedo y la frustración que se experimentan luego del nacimiento de un bebé son matices dentro de la maternidad que tienen la posibilidad de desencadenar consecuencias, siendo una de estas la depresión posparto. Según la página del National Institute of Mental Health, la depresión perinatal se refiere a los síntomas depresivos que aparecen durante el embarazo y las semanas posteriores al parto. Es un trastorno del estado de ánimo persistente, por lo que la salud de la madre y del bebé se ve significativamente afectada. ¿Es normal lo que siento o estoy deprimida? El primer miércoles de mayo se celebra el Día Mundial de la Salud Mental Materna. Foto de Juliia Abramova en Unsplash. Existen síntomas normales después del parto, conocidos en obstetricia como el puerperio. Tras el nacimiento del bebé, se vive un periodo de 40 días en donde se desarrollan modificaciones biológicas y psicológicas. Javiera Román, matrona egresada de la Universidad de Concepción, afirma que “durante esta etapa se puede presentar un cuadro llamado baby blue o melancolía posparto. Este se caracteriza por manifestar inestabilidad emocional, tristeza y cambios de humor bruscos. Posee un inicio temprano y tiene una duración limitada de dos semanas. La mamá se siente sin ganas de comer o arreglarse y es más frecuente en mujeres primíparas”. La temporalidad de los síntomas normales del posparto y la depresión perinatal son diferentes. De esta última, los signos son múltiples y pueden manifestarse varios a la vez. “Los cambios de humor, sentimientos de tristeza, desesperación, soledad, inutilidad o incapacidad de cuidar al recién nacido, lo que impide el desarrollo de un vínculo con el bebé. Además, se presentan dificultades para comer, dormir, ansiedad y ataques de pánico”, señala Javiera Román. La educación es esencial para la detección de la depresión posparto En el periodo de gestación, los profesionales que se encargan de seguir la evolución del embarazo tienen el deber de entregar información adecuada. Tener plena conciencia de lo que está por venir puede ser de gran ayuda para la mujer en esta nueva etapa de su vida. Así lo relata Karina Lezano, joven que fue mamá en la adolescencia: “Me hubiera gustado saber sobre el manejo de estrés, frustración y pena. Mi situación era complicada, ya que no estaba con el papá de mi hija, él fue mi primer pololo y en un momento negó su paternidad. Mi madre no me educó con respecto a los primeros meses posteriores al nacimiento de mi bebé, por lo que la maternidad me llegó de golpe. Nadie me explicó los cambios que experimentaría mi cuerpo y cómo me llegaría a sentir psicológicamente”. En Estados Unidos ya se comercializa zurzuvae, medicamento que trata la depresión posparto. Foto de Freepik. En el embarazo, la mujer pasa por múltiples cambios hormonales y mentales. Por ende, la educación prenatal y psicológica desempeña un rol sustancial para las madres. Javiera Román afirma que durante las sesiones prenatales debe de aprovecharse al máximo las instancias de enseñanza para observar señales y entregar herramientas de empoderamiento. “Desde el inicio de los controles se realiza la aplicación de pautas y escalas. Existe una de estas últimas que puede darnos un puntaje que indica el riesgo de depresión posparto, como es la de Edimburgo, en la cual un resultado alterado genera la indicación de derivación a salud mental”. Existen mujeres que, por miedo o vergüenza, no otorgan la información necesaria para realizar un diagnóstico. “Nadie sabía que lo tenía, tampoco pedí ayuda. El apoyo psicológico que me entregaron en el centro médico luego de dar a luz no fue suficiente, ya que nunca sospecharon que mentía en las encuestas. Considero que deberían ser más rigurosos en los casos en que las madres temen admitir que necesitan asistencia”, describe Cheryl Opazo, joven que padeció depresión posparto. El apoyo y la contención nunca están de más La psicóloga Fernanda Urrutia aconseja realizar ciertas actividades para prevenir y manejar la depresión posparto: “Meditar, cuidar la alimentación, consentirse a una misma, descansar y aceptar el apoyo de familiares, amigos y pareja es una gran ayuda. En el manejo del trastorno, es necesario que la mujer inicie psicoterapia o algún tipo de tratamiento, ya sea natural o clínico, antes que nazca el pequeño”. La depresión posparto puede afectar de diferentes maneras la salud de las mujeres y personas gestantes si no se aborda adecuadamente. El apoyo de los seres queridos es esencial durante la etapa del embarazo, ya que desarrolla un núcleo de confianza y ayuda. Asimismo, la entrega de información clara permite identificar los signos de manera temprana, orientando a miles de futuras madres a tratamientos antes de que la situación se agrave. Te puede interesar: Tapping: una técnica de liberación emocional