Mascotas: amistad y compañía incondicional OpiniónPor Gabriela Burgos Morales - 24 septiembre, 2024 Amigos peludos. Adoptar una mascota requiere aprender nuevas responsabilidades, comprometerse a que no les falte agua, comida, paseos, ni amor. Para obtener como recompensa, una compañía incondicional. La vida es como una montaña rusa, hay días buenos, donde el sol brilla y los pajaritos cantan. Pero no siempre es así, también hay días malos en los cuales solo queremos estar acostados y en los que todo parece ir en picada. Hoy sonreímos, ¿mañana también? La respuesta es un misterio, pero lo que sí es un hecho, es que ahí, en la cumbre de la felicidad o en lo más bajo de la tristeza, estarán ellos, nuestra compañía peluda. Tener una mascota se traduce en la posibilidad de contar con un soporte emocional en cualquier ocasión. Algunos son amorosos, otros esquivos, pero siempre encontrarán la forma para que sientas su cariño. Cuando la tristeza invade nuestro corazón y nos visualizamos en un túnel sin salida, ahí están ellos, como una luz en la oscuridad, preparados para limpiar nuestras lágrimas con un par de lengüetazos y regalarnos un abrazo que conforta cualquier mal. “Son animales solamente” Según el informe del Programa Mascota Protegida, en Chile existen 12 482 679 perros y gatos con dueños. Fotografía por Gabriela Burgos Morales. Quizás algunas personas no compartan estos sentimientos, tantas veces he sido víctima de comentarios como “no los humanices”, “no les digas bebés”, “¿cómo no dejas salir a tu gato?” Me entristece que probablemente no conozcan el amor que los animales entregan y que en situaciones complejas, no tengan esa patita en la cual apoyarse. La presencia de un amigo peludo en situaciones complejas, trae consigo una serie de beneficios para los humanos: soporte, alivian la soledad y suben el ánimo. Así lo confirman los Institutos Nacionales de la Salud: “El amor incondicional de una mascota puede brindar más que compañía. Las mascotas también pueden disminuir el estrés y mejorar la salud”. Entonces, la fortuna de contar con un compañero animal que esté dispuesto a entregarnos hasta el último trozo de su corazón, es algo que ni la más grande ni millonaria lotería nos podría regalar. También te podría interesar: «Huella en el corazón: la pérdida de una mascota»