Natación penquista: un potencial enormemente desaprovechado

El deporte acuático requiere de la infraestructura necesaria para su correcta ejecución. La ciudad necesita la implementación de estos lugares para que no solo los nadadores de alto rendimiento se vean beneficiados, sino también la comunidad.

La natación en Concepción y en la región en general ha sido por años un tema que, aunque se ha mencionado, ha pasado desapercibido. A pesar de que las características geográficas de la zona permiten utilizar diferentes lagos como espacios para entrenar este deporte, resulta sumamente llamativa la falta de infraestructura para su pleno desarrollo.

Antes del cierre del edificio de la YMCA, este era uno de los pocos lugares, por no decir el único, que contaban con una piscina habilitada durante todo el año. Sin embargo, tras su clausura, la ciudad quedó sin un lugar público donde seguir practicando.

Jürgen Contreras, deportista máster de 62 años, ha dedicado parte de su vida, de manera discontinua, a realizar actividades físicas. En el último tiempo, se ha enfocado al 100 % en la natación y, ante esta situación, comenzó la campaña Piscina para Conce. “Yo pensé en cómo podía ayudar a visibilizar y sensibilizar a las autoridades para que se den cuenta de la necesidad de postular a una, y que sea temperada. Como he tenido buenos resultados, he podido subir a varios podios con la banderita y mostrar mi mensaje”, explicó.

La necesidad de la infraestructura en la región y su valor social

La practica de la natación en aguas abiertas solo es posible en temporadas de verano o con el equipo adecuado para ejecutarla todo el año. Fotografía: Freepik

Cristian Escobar, profesor de educación física con especialidad en natación y certificado como entrenador nivel uno de alto rendimiento, trabaja en el club Traypin, que él mismo creó hace seis años en Talca. Aclaró que la falta de este espacio tan crucial para los deportistas, y no solo para ellos, sino también para la comunidad en general, amerita una acción rápida y consistente. “Es muy importante para la sociedad. Enfocándose en el tema del que estamos hablando, es una de las actividades físicas más completas, tanto a nivel cardiovascular como sensorial”, resaltó.

Actualmente, se está hablando de la creación de un polideportivo para la región del Biobío, un proyecto que se ha estado tramitando por años. Dentro de esta infraestructura se tiene planeada una piscina. Sin embargo, Jürgen resaltó que “la necesidad es tan grande ahora que, en realidad, da lo mismo el tipo o la calidad, lo relevante es que, si la van a construir, que sea temperada”.

Es más, aun cuando la YMCA no tenía estándares olímpicos, cubría significativamente la necesidad de los usuarios, los cuales no solo eran deportistas de alto rendimiento, sino también jóvenes, adultos mayores e incluso niños que recién estaban aprendiendo a nadar. “Anteriormente, teníamos cursos todos los años y todos los meses. Ahí se podían realizar muchas otras actividades, como la rehabilitación para lesiones musculares u óseas”, explicó Jürgen.

La oportunidad para abrirle las puertas a la competición

Tener una piscina en el Gran Concepción traería varios beneficios, entre ellos, campeonatos a nivel nacional, internacional e incluso la posibilidad de postular a títulos mundiales. “Por eso, es importante tener una. Además, mejorarían mucho el rendimiento los chicos que ya están entrenando ahora”, resaltó Contreras.

Por otro lado, Cristian reflexionó sobre la infraestructura disponible en las regiones del centro y sur del país, donde destacó la clara ausencia de esta: “Concepción, al ser una ciudad tan grande, debiera tener una, idealmente olímpica, porque así no solo la ciudad se vería beneficiada, sino que toda la zona”. Esto, en comparación con Santiago hacia el norte, donde en cada una de las ciudades más importantes hay al menos una piscina.

El impacto negativo en los deportistas

Actualmente en Santiago existen 5 piscinas olímpicas. Fotografía: freepik

Benjamín Romo es un joven estudiante de la Universidad de Concepción, dedicado hace aproximadamente siete años a la natación. Cuando llegó a la ciudad, solo estuvo un mes con el equipo de la UdeC. Esto se debe a la distancia que tenía que recorrer para poder practicar. “Cuando llegó el día de ir a entrenar, tuve que viajar a Chillán. Era muy agotador y, por experiencia propia, trabajar sin una piscina hace mucha diferencia, afectando el rendimiento”, profundizó.

Igualmente, destacó la ausencia de espacios para poder nadar. “Es curioso. Para ser una ciudad tan grande, no tienen lugares disponibles. Actualmente me he replanteado volver, pero por ese motivo, el de poder encontrar un sitio para ejercitarme, no he podido”, resaltó Romo.

Cristian aclaró que es común que, por la falta de infraestructura, la motivación, junto al rendimiento de los deportistas, baje. “Se necesita un espacio adecuado para poder desarrollar todas las actividades”, indicó. Como bien se ha mencionado, la natación requiere mucho tiempo y dedicación, por lo que la ausencia de esta afecta gravemente. “El rendimiento de un atleta dedicado a esto se ve mermado de gran manera. Nosotros necesitamos de 12 horas semanales de nado”, expuso el entrenador.

Por estas razones, la ausencia de una piscina en la región afecta significativamente a toda la comunidad, no solo a quienes la practican de manera profesional, sino también a niños y adultos que lo necesitan de forma recreativa, para su salud y bienestar emocional.

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