
Apasionado por la narrativa desde muy pequeño, Renzo Serri siempre ha querido escribir un libro. Por ello, hoy, a sus 33 años y dedicándose al trabajo social en la región del Biobío, Serri por fin ha encontrado un espacio en su vida para hacer lo que más disfruta: la escritura.
Teniendo su primer acercamiento a la escritura desde muy pequeño, Serri empezó escribiendo sus primeras reflexiones y cuentos en un diario mural de su curso. “Me costaba sociabilizar un poco, por lo que la escritura era como un canal de expresión para comunicarme como yo quería”, comentó.
Su principal referente es un músico finlandés. Ville Valo, vocalista del grupo HIM, con letras que inspiraron su forma de escribir. Gracias a su influencia, comenzó a interesarse en escritores como Charles Baudelaire y Edgar Allan Poe. Así inició su interés por el romanticismo y el simbolismo, corrientes que él define como sus favoritas.
Durante los siguientes años de su vida se decidió a estudiar trabajo social, hasta que tuvo otro acercamiento a la escritura en 2019, cuando se matriculó para cursar un máster en Escritura Creativa por dos años, absorbió nuevos aprendizajes que consolidaron aún más su camino como escritor.
El origen de Rozas en el olvido
Una pandemia y años después, Serri decidió que era hora de dar el primer paso para animarse a publicar un libro, encantándose por la poesía.
“Me apasiona la narrativa y he escrito varios cuentos, pero la poesía me transmite un encanto especial por su rapidez”, reflexionó Serri. Comenta que, en tiempos de guerras, por ejemplo, surgen más obras de poesía que textos narrativos porque la gente estaba estresada y desesperanzada, con poco tiempo para dedicar mucho a escribir.

“Este es un proyecto que inicialmente comencé cuando tenía 19 años”, recordó Renzo, que actualmente tiene 33. Fue en la universidad cuando comenzó a juntar sus escritos, a fusionarlos y a descartarlos, creando su primer poemario, Borderline, la primera versión de su última publicación.
Posteriormente a su máster, comenzó un segundo proyecto, mezclando nuevos poemas con los de su primera obra, dando como resultado la primera edición de Rosas en el olvido.
Empezando el año 2024, llega un momento en que Serri se compromete a operacionalizar este proyecto para lanzar al público la segunda edición. Con la esperanza de cumplir su sueño de toda la vida, Renzo se lanzó al mundo de la publicación independiente.
El poemario consta de cuatro capítulos, a los que artísticamente denomina como “racimos”, donde cada capítulo representa un racimo de rosas. Todos tienen una estructura, que comienza con un soneto y un poema llamado “Lamento nocturno”, que tiene cuatro partes. Para comprender la visión del escritor y su mundo creativo, puedes visualizar este arreglo de rosas en donde cada flor es un poema.
“El primer racimo, que es el primer capítulo”, especificó el autor, “se llama pétalos blancos y espinas venenosas”. Usando dicho título para referirse al enamoramiento no correspondido de una persona dentro de una amistad.
“Es un pétalo blanco porque la amistad es algo muy bonito, muy puro, pero es una espina venenosa, que es un dolor constante, sigue doliendo, como que fuera un veneno”. De esa forma, cada racimo, cada capítulo, tiene su historia y código para ejemplificarse.
El reto de ser un escritor independiente
“El desafío a la hora de escribirlo igual fue interesante”, comentó el autor penquista. “En este libro, tengo poemas que vengo escribiendo desde hace 12 años, como desde el 2012 al 2024”.
El primer reto fue escoger los poemas que formarían parte del recopilado; luego se tomó la tarea de editarlos y corregir la gramática. “Fue la parte más larga, me demoré como tres meses haciendo eso”, relató el escritor.

Renzo no trabajó con una editorial y no contó con la ventaja de tener un editor. No obstante, sí contaba con un máster de escritura y pensó: “¿Cómo no voy a poder editar mi propio libro?, así que tuve que ponerme más crítico conmigo mismo”, reflexionó Renzo.
A pesar de todo, Renzo considera que no ha tenido tantos desafíos y lo atribuye principalmente a que no vive de la escritura. Al dedicarse al trabajo social, la publicación de su libro fue el resultado de la realización de un sueño en donde el recibimiento del público y las ventas no son lo más relevante. Aun así, reconoce luchar con la publicidad, que la mayoría del tiempo es boca a boca.
El escritor vende su poemario en Amazon, pero al existir personas que no tienen conocimiento de cómo comprar en esta plataforma, recibe pedidos mensuales. Destaca la experiencia de encargar los libros y luego entregarlos a sus lectores.
“Si son nueve personas, encargo nueve libros y ahí me transfieren. Yo se los voy a dejar o nos juntamos a tomar un cafecito, se los paso, se los autografío. Igual ha sido lindo el proceso de hacer eso», contó el escritor.
En un ámbito más personal, un acontecimiento trágico significó un golpe duro en la vida del escritor durante este proceso de creación. “Falleció alguien muy importante en mi vida; hubo un mes en que estuve visitando el hospital casi todos los días para hacerle compañía. Y bueno, esto también afectó mucho la última publicación, pero inspiró los últimos tres poemas del libro”.
A pesar de esto, cree que, en definitiva, lo más complicado a lo largo de su trayectoria ha sido la gestión del tiempo. Al tener dos trabajos y estar finalizando su siguiente máster, se le hace difícil participar más en la comunidad lectora y en actividades de escritura que le darían la posibilidad de nutrirse con los conocimientos de sus colegas.
“Me sirve escuchar a gente que lee mucho, que me quita la soberbia, me hace más humilde. Ha sido un tremendo ejercicio porque con todo lo que opinan yo voy nutriéndome. Sacando ideas”, comentó el escritor.
La realidad de autopublicar un libro
“Yo decido publicar porque yo tenía este sueño de chico, quería estar en la librería Antártica. Pero igual es como complicado llegar a una editorial”, continuó, «el año pasado, estaba viendo YouTube y me salió como recomendación un video sobre cómo autopublicar”. Eso le abrió muchas puertas, expresó. Y pensó “si puedo hacerlo yo mismo y tengo este máster ¿cómo no voy a poder tomar un libro de la RAE y empezar a editarme? Fue como un proyecto personal, en realidad”.
“No sé si quiero trabajar con una editorial porque no sé si quiero trabajar con un editor”, confesó él, “siento que la escritura es el único momento de mi vida donde yo puedo ser yo y puedo escribir como yo quiero y equivocarme como yo quiero”.
“Creo que la escritura es el único mundo mío donde puedo escapar del mundo real. Así que, pienso que por eso decidí autopublicar y además estaba esta oportunidad a través de Amazon, donde uno publica on demand”, manifestó Renzo, “es decir, que no existe una tirada de libros”, explicó, “si nadie pide el libro, no existe el libro y si alguien lo compra, se crea el libro y se le manda a su dirección”.

Cuando algún lector disfruta de su poemario, la posibilidad de que recomiende el trabajo de Enzo es la que lo que impulsa a seguir dándose a conocer como escritor local.
Serri cuenta con varios proyectos literarios a los que quiere dedicarse. En este momento se encuentra escribiendo un libro de cuentos, inspirados en las experiencias que ha tenido como trabajador social y en la realidad de la que ha sido testigo, retratando en líricas la experiencia desencarnada de sus usuarios.
Respecto a la composición del nuevo libro, asegura que la versión final tendrá muchos cambios cuando llegue el momento de su autopublicación. En términos de extensión, quiere incluir cuatro cuentos más. Dentro de sus borradores tiene ideas de novelas que espera explorar, pero las proyecta para más adelante: “Tengo una que quiero hacer como bien distópica y como muy centrada también en lo que está pasando en el mundo actualmente, pero eso ya son palabras mayores”.
Actualmente, busca convertirse en un escritor más completo y para esto menciona lo necesario que ha sido movilizarse y participar más. En sus propias palabras: “Ahora no es un sueño, ya soy escritor, ya publiqué un libro y tengo que empezar a hacer cosas de escritor”.
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