La importancia de áreas verdes en el Biobío, para la preservación y el bienestar humano

área verde biobio

Hoy en día, la naturaleza está más amenazada que nunca y también nuestras vidas. Esto no es diferente para la región del Biobío, cuyos espacios verdes están cada vez más vulnerables a la contaminación y la venta a inmobiliarias.

Tuvo que ser de antaño, la época en que predominaban más las áreas verdes que las construcciones en la región del Biobío, pero aquello no significa que a las personas no les importe; muy al contrario, hay una gran cantidad de vecinos y organizaciones mostrando su descontento con estas situaciones.

Era el año 2019 cuando Claudia Llanes, quien en ese entonces todavía no era coordinadora de la organización Salvemos el Santuario de Hualpén, sino una vecina más del sector, decidió que debía informarse y unirse a una causa que, siete años después, vuelve a verse amenazada por una inmobiliaria.

«Lo que realmente me motivó a sumarme a esto fue cuando vi un mapa de la comuna y me di cuenta de que el santuario representaba a la mitad de Hualpén», recordó la coordinadora. «Mi segundo motivo es que yo soy profesora, entonces, con mi vocación social, pongo al servicio mis herramientas pedagógicas para moderar, sobrellevar reuniones, llegar a acuerdos, para poder dialogar».

La preocupación de las personas existe

La Península de Hualpén es un santuario de la naturaleza altamente visitado por turistas, que alberga todo un ecosistema y fauna endémica en peligro de extinción, como el monito del monte que, además, colinda con un alto nivel de contaminación de industrias.

«La península funciona como un pulmón verde, es quien absorbe y quien de alguna manera regula esta contaminación que existe en la comuna», explicó Llanes.

Intervención de la organización Salvemos el santuario de Hualpén en el festival REC 2025 en el cual reunieron 3500 firmas, en colaboración con la municipalidad.
Créditos: Instagram de Salvemos el Santuario de Hualpén.

«Al inicio no teníamos ni un solo apoyo», reveló la profesora, «había mucha ignorancia sobre el tema ambiental, estaba todo muy ligado a lo empresarial y a lo económico; sin embargo, fuimos conociendo a consejeros regionales que nos fueron ayudando en su momento».

Salvemos el Santuario de Hualpén, se toma este conflicto en serio, por lo tanto, desde el inicio de su concepción han estado presentes para manifestar, reunir firmas, conversar con autoridades y formar actividades de concientización ambiental.

Lo positivo de tener áreas verdes en el Biobío y el resto del mundo

En paralelo, o quizás no tan alejado de la situación, también se suelen dar otro tipo de espacios que no necesariamente son grandes bosques o santuarios, pero que aportan mucho, como una forma de resistencia urbana, en medio de una ciudad cada vez más gris.

Con los años, ha habido un incremento en el interés por las huertas, pequeñas o no tan pequeñas áreas verdes que puedes tener cerca tuyo.

Los huertos también pueden ser considerados espacios verdes, en este caso para las zonas urbanas. Crédito foto: Pixabay

«Cada vez hay más consciencia en relación con los beneficios que trae a la salud física y mental el hecho de cultivar nuestros propios alimentos y compartir una forma de vivir más armoniosa con el medio ambiente junto a otras personas que comparten el mismo interés», opinó al respecto Sonja Hebel, fundadora de Huerta Vikama.

Otras ventajas de contar con un huerto propio van desde obtener alimentos más nutritivos hasta el ahorro económico al cultivar independientemente.

«Muchos piensan que no tienen suficiente espacio o tiempo, pero es únicamente porque desconocen que hay diferentes grados de dificultad y que pueden comenzar con cultivos sencillos como acelga, perejil o hierbas aromáticas y, a medida que sientan más confianza, pueden atreverse a ir más lejos», explicó Sonja. «Yo no soy agrónoma y cuando empecé no sabía cultivar ni una lechuga, sin embargo, hoy en día mis conocimientos de huerta se encuentran acreditados por Chile Valora».

La educación medioambiental

Sonja Hebel también destacó la importancia de la educación medioambiental, declarando que «actualmente se está haciendo un gran esfuerzo al impulsar el tema. Pienso que, para que haya avances más rápido, debería haber educación constante a personas de todas las edades y trabajar en conjunto para que puedan mejorar su mentalidad, ya que de ahí parte todo. Nos ha funcionado mezclar la teoría con la práctica de forma simultánea, brindar datos curiosos y que la pasen bien aprendiendo».

«Para que una persona se interese por el medio ambiente y quiera cuidarlo, necesita exponerse a lugares con naturaleza y tener consciencia de que es lo que pasa con su basura una vez que lo tira al tarro y esto debe suceder de forma simultánea en diferentes áreas de la sociedad para que tenga un efecto potenciado», concluyó.

No todo está perdido

En conjunto a la lucha por la conservación de espacios y la opción de contribuir con un granito de arena, también existen áreas verdes del Biobío que se encuentran en un estado de conservación mayor. Un ejemplo de ello puede ser el Campus Naturaleza UdeC, cuya iniciativa nace en 2023.

Campus naturaleza UdeC es un proyecto de conservación de este terreno y su biodiversidad. Créditos imagen: Noticias UdeC

«Los bosques nativos mejoran la calidad de vida, estar inmerso en ellos fortalece nuestro sistema inmunológico. De hecho, la evidencia científica indica que una exposición de al menos dos horas en un entorno boscoso genera beneficios que pueden mantenerse hasta una semana», explicó Natalia Peña, psicóloga y trabajadora del proyecto.

Al fin y al cabo, estos son justamente los tipos de proyectos que pueden ayudar a un mayor estado de conservación verde para el futuro que les espera a las siguientes generaciones.

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