Consumo cultural en la era digital: ¿qué preferimos los latinos?

 

Hoy en día es común que incluso los controles remotos de los televisores tengan un botón para acceder directamente a la plataforma de Netflix. | Fotografía: Pixabay.

Es una realidad que el consumo cultural se ha trasladado fuertemente hacia el área digital durante la última década. Plataformas de streaming como Netflix o Amazon Prime Video han acaparado la atención en cuanto a series de televisión, películas, anime y otros formatos audiovisuales, mientras que marcas como Spotify o SoundCloud ya son consideradas como la gran fuente de música comercial en casi todo el mundo.

 

Datos y nuevas formas de consumo

Desde un punto de vista más crítico, el hecho de que hoy en día Internet es el principal proveedor de contenido dedicado al entretenimiento y el ocio es considerado incluso negativo. Sin embargo, uno de los puntos positivos más interesantes de esta forma de consumo cultural es la gran cantidad de datos resultantes, evidenciando, entre otras cosas, los tipos de contenidos preferidos por la audiencia en general y permitiendo la diferenciación de grupos específicos según sus gustos.

Gracias a esto es que actualmente se puede decir de manera concreta que Latinoamérica sí hace un consumo cultural muy diferente al del resto del mundo. Si es que hasta hace unas décadas no eran del todo claras las preferencias en cuanto a música o cine en un determinado país o continente, hoy es mucho más fácil establecer estas tendencias del entretenimiento, ya que sólo basta con darle un vistazo a las bases de datos de las aplicaciones o sitios más populares y sacar conclusiones.

¿Qué escuchamos los latinos?

Spotify, por ejemplo, es actualmente la plataforma de su tipo más grande del mundo, con 200 millones de usuarios repartidos entre su servicio premium y gratuito. Este gigante del streaming musical diferencia de manera explícita a sus audiencias a través de sus listas de canciones más reproducidas por cada país y también a nivel global, rankings que se actualizan diariamente y a los cuales cualquier persona puede acceder.

Actualmente, el cantante y productor musical Post Malone es uno de los artistas más exitosos en Estados Unidos. Su música varía entre los estilos del ‎hip hop‎, el ‎pop rap‎ y el ‎rap rock. | Fotografía: Mark Horton.

Si echamos un vistazo a los Top 50 de países latinoamericanos veremos que los géneros urbanos como el reggeaton y el trap dominan ampliamente, aunque la única artista nacional que destaca es la cantante de trap Paloma Mami, reafirmando así su gran momento musical con sus dos hits dentro del Top 10 en Chile. El panorama es claramente distinto en comparación a países norteamericanos como Estados Unidos o Canadá, donde las tendencias se inclinan hacia el pop, el indiepop, el rap y el pop rap.

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Al parecer en Latam existe una suerte de preferencia por el contenido local en cuanto a música se refiere, ya que la mayoría de artistas más escuchados son todos de la región; Anuel AA (Puerto Rico), Paulo Londra (Argentina), Bad Bunny (Puerto Rico), Maluma (Colombia), entre otros.

Nuestras favoritas en Netflix

Si hablamos de series de televisión, en el último tiempo Netflix ha acaparado toda la atención tanto a nivel latinoamericano como mundial. Los más de 139 millones de suscriptores con los que hoy cuenta la plataforma le posicionan como líder indiscutido en el rubro, aunque es un servicio más reservado respecto de los datos de popularidad de sus productos. Aún así, sus rankings anuales de series más vistas por país y en el mundo son más que suficientes para hacer un contraste de preferencias en este apartado.

En 2018, producciones audiovisuales como The Forest, La Catedral del Mar y Bodyguard lideraron en casi toda Latinoamérica, evidenciando una ligera inclinación hacia el drama de corte más adulto y en específico hacia las temáticas policiales. Si hacemos el cruce con el Top 10 global veremos que la tendencia no es tan similar, ya que el resto del mundo orienta su consumo hacia las producciones de drama más adolescente, con títulos como On my block, 13 Reasons Why o Insatiable.

La producción francesa La Forêt (The Forest) fue la serie de Netflix más vista por la audiencia chilena en 2018. El drama policial sigue el caso de la desaparición de una adolescente en el bosque de Ardennes. | Imagen promocional: Netflix.

Sí, vemos mucho anime

Una arista que dejó al aire el consumo de series de televisión es la del anime. La aparición de la producción japonesa Nanatsu no Taizai entre los títulos más vistas en Netflix Latam no es una coincidencia, y es que países como Chile, México y Perú consumen mucha animación nipona. De hecho, desde México hacia el sur, la serie de televisión más popular en el periodo 2017-2018 no fue ni Game of Thrones (HBO) ni Strangers Things (Netflix). ¡Fue el anime Dragon Ball Super!

Hablando netamente de consumo de anime, Latinoamérica también tiene sus propias tendencias en comparación con el resto del mundo. La plataforma Crunchyroll es especialista en animación japonesa fuera del país nipón, cuenta con más de 40 millones de cuentas registradas y más de 1 millón de usuarios premium. Según su mapa de preferencias, por primera vez en este artículo estamos en casi completa sintonía con todo Norteamérica, ya que My Hero Academia, Black Clover y Boruto fueron las series de anime que marcaron pauta a lo largo y ancho de todo el continente. Puede decirse que en occidente nos gustan los animes más para adolescentes.

Hace años que el anime My Hero Academia, de categoría shōnen (adolescentes), es uno de los más populares en toda América y Chile no es la excepción. | Imagen promocional: Estudio Bones.

Aunque aquí se han expuesto tan sólo unas pocas aristas de lo que es el consumo cultural digital hoy en día, ya es posible hacerse una leve idea general de las preferencias que tienen los internautas en Chile y sus países vecinos. Para hacer un perfil más exacto habría que considerar una mayor cantidad de plataformas que también gocen de popularidad en Internet, pero analizar tal volumen de datos es un trabajo digno de un estudio científico mucho más acabado.

Por el momento, y teniendo en mente sólo las datos aquí expuestos, se podría decir que a los latinoamericanos nos gusta escuchar trap y reggaeton, maratonear series de drama policial y, de vez en cuando, chequear uno que otro capítulo de anime para adolescentes. Un perfil con el que de seguro más de algún lector se sentirá identificado, pero que probablemente esté en concordancia sólo con las generaciones más jóvenes, ya que la cultura digital y las nuevas tecnologías siguen siendo un asunto de millennials y generación Z

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